La aplicación ha alcanzado los 300 millones de usuarios diarios

Zoom reserva la encriptación de videoconferencias solo para usuarios de pago

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La aplicación de videoconferencias Zoom, una de las más utilizadas durante este largo periodo de confinamiento como consecuencia del incremento sustancial del teletrabajo, trabaja en el desarrollo de un sistema de encriptación de extremo a extremo para hacer más seguras las comunicaciones de los usuarios. Sin embargo, la plataforma anuncia que esta nueva función solo llegará a los planes de pago.

Así lo ha confirmado el CEO de la compañía, Eric Yuan, en una rueda de prensa, tras la presentación de los resultados financieros de la empresa en el primer trimestre del año, donde entre otros datos, Zoom ha alcanzado los 300 millones de usuarios diarios. “Para los usuarios gratuitos, desde luego, no queremos dar esto”, ha respondido Yuan a una pregunta sobre la encriptación de extremo a extremo, como recoge The Next Web.

Sin embargo, anteriormente, Zoom sí había prometido – concretamente en el mes de abril – implantar este sistema de comunicaciones protegidas sin restricciones, como parte de su plan de 90 días para mejorar sus funciones de seguridad.

Debido a que la encriptación de extremo a extremo solo permite que accedan a los mensajes el emisor y el receptor, Yuan ha explicado que la inclusión de esta función solo para los usuarios de pago se debe a que la compañía colabora con las autoridades, como el FBI en Estados Unidos, “en caso de que algunas personas usen Zoom para malos propósitos”.

Con esta medida se pretende limitar los posibles daños a colectivos vulnerables

En un comunicado remitido a Europa Press, fuentes de Zoom aseguran que “el cifrado AES 256 GCM de Zoom está activo para todos los usuarios, tanto gratuitos como de pago”. Y a continuación matiza que “la decisión actual de la dirección de Zoom es ofrecer cifrado extremo a extremo a todos los clientes corporativos”, y también a los usuarios Pro.

La compañía argumenta que se trata de ofrecer cifrado extremo a extremo a los usuarios que pueden “verificar su identidad”, para limitar los daños que puede causar a colectivos vulnerables, como los niños y las potenciales víctimas de crímenes de odio. En este sentido, recuerdan que los usuarios gratuitos “se registran con una dirección de correo electrónico, lo que no da la suficiente información para verificar que son quienes dicen ser”.

En el comunicado, Zoom defiende que “no monitoriza el contenido de las reuniones de forma proactiva”, ni tampoco “comparte información con las autoridades, excepto en circunstancias específicas como en caso de abuso a menores”. Asegura también que no tienen puertas traseras con las que poder acceder a reuniones sin ser visibles para otros.