Biocryptology presenta su app

Biometría física, la forma más segura de verificar la identidad para la mayoría de los consumidores

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reconocimiento facial

El Informe Global sobre Fraude e Identidad 2020 de Experian, multinacional de informes de crédito al consumo, se publicó antes de la pandemia tras pedir opinión a más de 6.500 consumidores y 650 empresas. Ya entonces, tres de cada cinco compañías encuestadas por todo el mundo  confesaban ser testigos del crecimiento del fraude en el último año.

A la vez, para prevenir acciones fraudulentas y autentificar la identidad sin riesgos, un 81% de los consumidores, también participantes, consideraron la biometría física  como la forma más segura de hacerlo. Hoy, otros estudios que ya recogen el impacto de la pandemia en estos aspectos relacionados con vulnerabilidad y seguridad, confirman que esta tendencia se ha acusado aún más durante el confinamiento.

Por ello, para cumplir con estas expectativas de los clientes los negocios deben esmerarse, aunque resulta chocante que el 95% de estos muestren confianza en los sistemas que usan para identificar. Cierta disonancia entre unos y otros, pues tan solo la mitad de los consumidores cree que se lleva a cabo su reconocimiento de identidad sin problemas cuando realiza operaciones o transacciones online.

Mientras un 95% de las empresas consideran que sus métodos de identificación de usuarios dan confianza, el 50% de estos creen que suele haber fallos en sus reconocimentos de identidad

En cualquier caso, las empresas especializadas en biometría están proliferando, dada esta aceptación constatada sobre su fiabilidad y precisión. Entre ellas Biocryptology, compañía que permite la autenticación remota y presencial en espacios físicos y sitios web mediante la biometría. Su solución funciona en dispositivos móviles y fijos, quioscos, cajeros e incluso en antiguos ordenadores utilizando el teléfono móvil como escáner biométrico y elimina la necesidad de usar contraseñas y tarjetas cumpliendo con la autenticación reforzada (SCA) exigida en la Directiva Europea de Servicios de Pago.

Para su uso basta con la instalación de la app, crear una cuenta de usuario e incluir los datos personales de identidad y contacto. Una vez hecho el registro, los usuarios pueden operar por cualquier canal, sea ordenador, tableta, smartphone.. “Biocryptology combina el uso de datos de las personas – huella digital, rostro, iris – que se almacenan en el móvil con los datos verificados de la identidad y contacto -, lo que aporta seguridad y comodidad en los procesos que requieren dar fe de identidad real; con ello, se hace casi imposible el robo de identidad o fraude en las transacciones”, explican desde la tecnológica.

Lo que más destacan de su “reconocimiento inequívoco” es que los datos “nunca salen del dispositivo del cliente”. Dadas estas garantías sus aplicaciones son muy llamativas:

– Pagos online sin contraseñas, mediante tokenización.

– Identificación del receptor de cualquier envío sin contacto con el mensajero.

– Entrada a eventos de ocio; si compra con Byocryptology solo tiene que acercar al totem de identificación con su móvil, sin colas ni necesidad de mostrar papeles.

– Control de acceso a salas de juego, que permite evitar entrada tanto a menores de edad como a personas autoexcluidas por problemas de adicción.

– Combatir el fraude del e-learning, para que no se pueda suplantar al alumnado en los cursos, “una práctica frecuente”.

Su funcionamiento resulta bastante sencillo. Tan sólo es necesario capturar con su móvil el código QR que aparece en la pantalla y reconfirmar la identidad con cualquier biometría habilitada en su teléfono móvil. Con ello, listo; y a operar.

La biometría seguirá dando pasos de gigante. Esta misma semana, Mercadona anunciaba la instalación de sistemas de reconocimiento facial al menos en 40 supermercados  con la intención de evitar robos y detectar a personas con órdenes de no acceso; “en 0,3 segundos se cotejan los datos con los ficheros de la empresa”, explicaban.