La mayor incautación en criptomonedas realizada en este país

Desmanteladas tres campañas de financiación online de Hamas, al-Qaeda y Daesh

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©US Immigration and Customs Enforcement

El Departamento de Justicia, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos han anunciado en un comunicado el desmantelamiento de tres campañas cibernéticas de financiación del terrorismo a nivel mundial, que tienen como protagonistas a las Brigadas al-Qassam, el ala militar de Hamas; al-Qaeda y al ISIS.

Estas acciones representan la mayor incautación de criptomonedas por parte del gobierno norteamericano en el contexto del terrorismo, tras las investigaciones realizadas por el Departamento de Seguridad Nacional (HSI), el Servicio de Impuestos Internos (IRS) en Filadelfia, la Unidad de Investigación del Cibercrimen en Washington DC, y las Oficinas Federales de Investigación de Washington DC, Nueva York y Los Ángeles.

Estas tres campañas de financiación del terrorismo están basadas en sofisticadas herramientas cibernéticas, entre las que se encuentran la solicitud de donaciones en criptomonedas a nivel mundial. Esta operación demuestra cómo diferentes grupos terroristas han adaptado de manera similar sus actividades de financiación a la era cibernética, empleando paras sus acciones criptomonedas y redes sociales con las que llamar la atención y recaudar fondos.

De conformidad con las órdenes judiciales autorizadas, las autoridades estadounidenses han incautado millones de dólares, más de 300 cuentas de criptomonedas, tres sitios web y cuatro páginas de Facebook, todo vinculado a actividades criminales. Los fondos confiscados, como señala el comunicado, se podrán dirigir total o parcialmente al Fondo de los Estados Unidos para las víctimas del terrorismo (USVSST).

Campaña de la Brigada Al-Qassam

La primera acción se ha realizado contra las Brigadas al-Qassam y sus esfuerzos de recaudación de fondos de criptomonedas online.

A principios de 2019, el ala militar de Hamas publicó un post en sus redes sociales buscando donaciones de bitcoins para financiar sus actividades, después trasladaron esta solicitud a sus sitios web oficiales (alqassam.net, alqassam.ps y qassam.ps). Estas hacían alarde de la imposibilidad de rastrear estas donaciones, así como de su uso para causas violencias. En sus webs publicaron además videos tutoriales para la realización de donaciones de forma anónima, en parte mediante el uso de direcciones de bitcoins únicas generadas para cada donante.

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Sin embargo, estas donaciones no resultaron anónimas. En un trabajo conjunto, los agentes del IRS, HSI y el FBI rastrearon e incautaron las 150 cuentas de criptomonedas desde las que se enviaban fondos a cuentas de las Brigadas al-Qassam. En paralelo, las fuerzas del orden ejecutaron órdenes de registro penales relacionadas con sujetos con sede en Estados Unidos que habían hecho donaciones a la campaña terrorista.

Con autorización judicial, las fuerzas del orden confiscaron la infraestructura de los sitios web de las Brigadas al-Qassam y, posteriormente, operaron de forma encubierta en el site alqassam.net. Durante esa operación encubierta, el sitio web recibió fondos de usuarios que pretendían brindar apoyo material a la organización terrorista, aunque en realidad estaban donando sus fondos a cuentas de bitcoins controladas por los Estados Unidos.

La Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia también dictaminó cargos penales para dos individuos turcos, Mehmet Akti y Hüsamettin Karataş, que actuaron como blanqueadores de dinero.

Campaña de Al-Qaeda

La segunda campaña de financiación del terrorismo cibernética ha tenido como objetivo al plan de al-Qaeda y grupos terroristas afiliados, principalmente con base en Siria.

Como se detalla en la denuncia de incautación, estas organizaciones terroristas tenían en marcha una red de blanqueamiento de dinero bitcoin utilizando canales de Telegram y otras plataformas de redes sociales desde las que solicitaban donaciones de criptomonedas para promover sus objetivos terroristas. En algunos casos, pretendían actuar como organizaciones benéficas cuando, de hecho, solicitaban fondos de forma abierta y explícita para ataques terroristas violentos.

Agentes encubiertos del Departamento de Seguridad Nacional se comunicaron con el administrador de Reminder for Syria, una organización benéfica relacionada que buscaba financiar el terrorismo a través de donaciones de bitcoins. Este declaró que deseaba la destrucción de Estados Unidos, comentó el precio de la financiación de misiles tierra-aire y advirtió sobre las posibles consecuencias criminales de llevar a cabo una yihad en Estados Unidos.

Al-Qaeda y los grupos terroristas afiliados publicaron varios de estos posts y utilizaron complicadas técnicas de confusión, descubiertas por las fuerzas del orden, para ocultar sus acciones. La acción ahora realizada persigue la confiscación de los 155 activos de moneda virtual vinculados a esta campaña terrorista.

©US Immigration and Customs Enforcement

Campaña del ISIS

La denuncia final combina las luchas contra el fraude relacionado con el COVID-19 y la lucha contra la financiación del terrorismo. La denuncia se centra en el plan de Murat Cakar, facilitador de ISIS y responsable de dirigir selectas operaciones de piratería de ISIS, quien vendía equipos de protección personal (EPIs) falsos a través de FaceMaskCenter.com.

En este sitio web se informaba de la venta de mascarillas de respiración N95 aprobadas por la FDA, cuando en realidad no lo estaban. Además, se destacaba de la disposición de un suministro casi ilimitado de estas mascarillas, a pesar de su escasez en el mercado, y se ofrecían a clientes de todo el mundo.

©US Immigration and Customs Enforcement

En esta acción conjunta se ha incautado esta web, así como cuatro páginas de Facebook relacionadas y empleadas para la venta ilegal de estos productos. Con esta tercera acción, Estados Unidos ha evitado una mayor victimización de aquellos que buscan equipos de protección COVID-19 y ha interrumpido la financiación de ISIS, tal y como se explica en el comunicado emitido por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, donde también se informa que estas tres demandas aún son imputaciones y no constituyen una declaración de responsabilidad, algo que le corresponde realizar al gobierno.