Encuentro online de GINSO y EDULab

Expertos en educación y ciberseguridad entran en el “aula del futuro” de Microsoft

58
niño tecnología
Resulta fundamental ciberproteger a los menores en el uso de dispositivos e Internet.

“El presente y el futuro de la educación es digital: desafíos y oportunidades de la nueva educación para docentes y familias”. Bajo tan largo ‘titular’ se celebraba esta semana un también vasto #MicrosoftEDULab Online para ayudar a sacar el máximo partido a las tecnologías sin correr riesgos, desde un triple enfoque psicológico, tecnológico y educativo.

Y es que el tema da para mucho, de ahí la propuesta de GINSO, organización sin ánimo de lucro cuyo objeto principal es la integración social de menores y jóvenes en conflicto social y de colectivos en riesgo de exclusión, y Microsoft, que brindó su espacio de aprendizaje EDULab – el laboratorio de experiencias de la compañía, en el que se imparten talleres para niños y jóvenes y se capacita a profesores-.

En una visita virtual incluso se invitó a los asistentes a coger silla. La conexión, por supuesto, se realizó a través de Teams, herramienta de la firma con la que confesaron haber tenido que correr “para sortear el imprevisto del Covid-19 con todas las garantías de privacidad y seguridad que la convierten en líder. Siempre desde nuestras tres prioridades: lo educativo, lo seguro, y lo inclusivo (como ejemplo, un lector inmersivo que adecúa los textos para cada alumno –extranjero, disléxico, con problemas de vista, etc-) “, comentaron Carmen Benítez y Carmela González, de Microsoft.

¿Qué hubiera sido del confinamiento sin estas herramientas? ¿cómo hubieran podido acabar el curso escolar docentes y alumnos?, ¿de qué forma padres y profesores deben implicarse en este nuevo aprendizaje? A un sinfín de preguntas trataron de contestar un buen puñado de expertos tanto del ámbito educativo como del de la seguridad informática.

Todos ellos, coordinados por el periodista Constantino Mediavilla, quien, casualidades de la vida, en esa misma jornada tuvo rondando un phishing. La amenaza la supo detectar y eliminar, aunque no la reportó a ninguna organización especializada para dejar constancia, contó. He aquí la primera lección de la tarde: “si no se llega a cometer la estafa, no es necesario denunciar, pero sí se agradece – por parte de los especialistas en fraudes – tener conocimiento por si consideramos oportuno alertar”, aconsejó Manuel Ransan, coordinador de Internet Segura for Kids ,IS4K, del Instituto Nacional de Ciberseguridad, INCIBE.

Ransan hizo hincapié en “los claroscuros de la Red” y en  lo fundamental que es conocerla bien y distinguir entre la alarma real y la que, aunque no existe nos creamos. Para tutelar a los más pequeños recomendó dedicarles mucho tiempo y luego mantener un diálogo constante. “Se trata de conseguir que se tutelen ellos mismos, es lo aconsejable. Lo suyo es combinar bien esa parte de acompañamiento con otra más restrictiva, puesto que poner normas y límites es necesario,más aún a cortas edades”. Cuando se le pidió un imprescindible para evitar ciberataques, la respuesta no se hizo esperar: actualizar siempre los dispositivos cuando nos lo proponen; nada de sentir pereza y dejarlo para más tarde. “Es como dejar abierta la puerta de casa”.

Unos 101 días de media se suele tardar en detectar, por parte de las organizaciones, la entrada de una amenaza en su sistema

Con él compartió especialización temática Helena Pons, responsable de Legal en la Unidad de Crímenes Digitales de Microsoft, departamento en el que, como ella misma explicó, se atienden “delitos relacionados con accesos no autorizados al sistema y por tanto, contra la confidencialidad, la integridad y la accesibilidad, junto a aquellos que usan Internet para cometer fraude. Estos suponen un problema enorme, solo atajable desde la colaboración y el partenariado”.

Como cifras interesantes, Pons reseñó que un 3% de personas suelen clicar en e-mails de phishing; que es de 101 días la media temporal desde que se produce el ciberataque hasta que la organización lo detecta; y que el coste medio para la empresa de una “violación de seguridad de datos” ronda los 3,9 millones de dólares.

Entre sus recomendaciones para evitar males mayores: “comprobar bien las direcciones de e-mails desplegandolas hasta el final y utilizar paswords cambiantes, nada de la misma para todas las plataformas”. Como añadido, pidió desconfiar de las llamadas que se están haciendo últimamente suplantando al servicio técnico de Microsoft. “Jamás telefoneamos, a no ser por petición del propio cliente”, insistió.

El psicólogo y profesor universitario Javier Urra, presidente de RecurraGINSO y Pilar López, presidenta de Microsoft en España, enmarcaron el evento, uno para inaugurarlo y otro para clausurarlo, en dicho orden. “Aunque ya no existen las recuperaciones de septiembre, este año todos tendremos un verdadero examen”, dijo Urra. Nadie sabe hasta donde se extenderá esta pandemia, ni como repercutirá por tanto en el siguiente curso escolar 2020-21.

Por eso, como prevención, debemos ir instruyéndonos en “el lujo que suponen las tecnologías”. Pues tal y como resaltaron otras dos ponentes, expertas en educación, Marta Alonso y Sophie Álvarez-Vieitez, “educar a una generación digital es un bello reto”. Además de obligado. Aparte, por muy potente que sea una herramienta, “si no se sabe aterrizar, de poco sirve” comentó Belén Gancedo, responsable de Microsoft Educación. “De no ser bien utilizadas, solo crearán adeptos”, sentenció Urra.

En adelante para las dudas, el teléfono gratuito y confidencial de INCIBE:017, desde donde asesoran sobre riesgos tecnológicos y ciberseguridad.