El Índice de Seguridad de Unisys delata preocupación por la información personal

Más de la mitad de los ciudadanos acepta compartir sus datos privados con la policía en situación de emergencia

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La percepción de la seguridad en su más amplio sentido, sea nacional, financiera, online o personal, entre otras modalidades, ha cambiado mucho con la llegada de la pandemia del Covid-19. No es que antes reinara la despreocupación sobre el tema, pero es indudable que esta experiencia de crisis sanitarias “nos ha hecho replantear las prioridades sobre intimidad y privacidad”, tal y como se desprende del último barómetro de seguridad de Unisys, tecnológica especializada en soluciones seguras. La compañía, que lleva publicando este índice desde hace 14 años, constata que “nunca antes los niveles de preocupación por la seguridad personal fueron tan altos como ahora”.

De ahí la disposición actual que los encuestados – más de 15.000 adultos de todo el mundo – manifiestan a compartir datos privados con la policía para ser avisados en caso de alguna emergencia. Así se recoge en la edición de 2020 del Índice de Seguridad, que se realizó entre el 16 de marzo y el 5 de abril de 2020, en pleno confinamiento debido a la pandemia producida por el coronavirus.

Igualmente, el 54% de los participantes también aceptaría dar información a las instituciones públicas para facilitar la vida burocrática, como por ejemplo, la expedición del carnet de conducir o bien, con el banco para recibir alertas de intento de fraude o robo con la tarjeta de crédito (esto admitido por un 52%). Pero sigue habiendo supuestos que provocan recelo, como compartir los hábitos de viaje para agilizar los trámites en el aeropuerto o aportar los datos sanitarios con el seguro médico – sólo el 47% en el primer caso y el 46% en el segundo ve aceptable admitir tal colaboración -.

A pesar de que los requerimientos sanitarios para tratar de frenar el contagio del virus podrían ser considerados de fuerza mayor, no todos los ciudadanos se muestran convencidos. Muchos de los encuestados por Unisys siguen sin verlo “una razón suficiente para hacerlo” o bien, “les preocupa el uso de los datos solicitados”. Estas reticencias han surgido al calor de la tan debatida posibilidad de que el Estado accediera a través de aplicaciones móviles a la geolocalización de los ciudadanos para conocer el grado de cumplimiento del confinamiento. De hecho, RadarCovid, la app oficial de detección de contagios en España ya se encuentra en pruebas. No obstante, el estudio cifra ya en un 61% el porcentaje de ciudadanos dispuestos a dar sus coordenadas a autoridades policiales en un escenario de crisis.

El 61% de la población permitiría que las autoridades accedieran a su geolocalización si se considera pertinente en caso de crisis

Las cifras del estudio complementario “De la felicidad de Holanda a la preocupación máxima de Filipinas” ha dejado traslucir en esta edición un crecimiento significativo en las preocupaciones por la seguridad nacional (de 167 a 172 en puntuación) y por la seguridad personal (de 176 a 181), frente a caídas importantes en la percepción del riesgo financiero (de 180 a 176) y del relacionado con Internet (de 179 a 171). Está claro que las prioridades han virado.

El pasado 24 de junio Escudo Digital ya se hacía eco de las diferencias por países en cuanto a la falsa sensación de seguridad que proporciona el teletrabajo. Como es lógico, mientras que en mercados desarrollados estos temores se van reduciendo, los ciudadanos de países en desarrollo ven crecer su incertidumbre en este nuevo entorno laboral, donde lo digital manda.