Ojo a las estafas telefónicas: los ciberdelincuentes te pueden robar tu cuenta con una sola llamada

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Los teléfonos móviles pueden ser una puerta abierta para los amigos de lo ajeno, en este caso para los ciberdelincuentes. Los expertos en ciberseguridad y los especialistas de nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad nos recuerdan que hay que tomar precauciones para evitar estafas y engaños a través de ellos. Si no quieres que los malos accedan a tu número de cuenta bancaria y a tus datos personales, conviene tener muy presentes las recomendaciones que nos hacen.

En una reciente entrevista al director técnico de Check Point, Eusebio Nieva, que publicamos hace unos días en ESCUDO DIGITAL, constataba esta realidad y subrayaba el dato de que cada día son más las estafas y extorsiones que se realizan a través de nuestros terminales móviles.

Aquí les ofrecemos algunas de esas “trampas” en las que no se debe caer, y de las que se ha hecho eco en sus páginas el periódico “La Razón”.

Llamadas del banco que no son tales

Llama una persona que se hace pasar por personal de nuestra entidad bancaria. Son estafadores preparados, ya que en muchas ocasiones son capaces de decirte el número de tarjeta y la fecha de vencimiento, para hacerte creer que realmente son personal bancario. En la llamada, suelen alegar que hay problemas con tu tarjeta y que para arreglarlos es necesario que les proporciones tus datos, incluido el código PIN. Si obtienen ese número, los estafadores podrán acceder a tu cuenta bancaria.

Para evitarlo, las autoridades, al igual que las entidades bancarias, ya han informado en varias ocasiones que nunca se debe compartir dicha información con nadie. Los bancos nunca solicitarán el código PIN y, mucho menos, por teléfono.

Mejor no cargar el móvil en un sitio público

No es en absoluto recomendable cargar el teléfono en un sitio público, tal como una cafetería, un centro comercial o, incluso, el autobús. El motivo es que los estafadores a menudo modifican los puertos USB de carga y los usan para introducir virus o malware en nuestro dispositivo que puede darles información confidencial guardado en el teléfono.

La solución es evidente: tratar de evitar a toda costa utilizar estos puestos de recargas. Hay opciones alternativas para cargar el smartphone como usar baterías externas o llevar tu propio cable USB que se pueda enchufar a una toma de corriente estándar.

Atentos a los robos de número de teléfono

Los que lo hacen llaman a nuestro proveedor de telefonía móvil y se hacen pasar por nosotros aportando información clave. Luego transfieren el número de teléfono de la víctima al estafador. De esta forma, cuando decidas hacer una llamada te saltará una advertencia de que tu SIM se ha desactivado. El problema reside, no solo en que tu número de teléfono ha sido eliminado, más bien transferido, sino que normalmente los números de teléfono suelen ser empleados como clave de seguridad en el acceso a diversas aplicaciones.

De nuevo, la solución es emplear tiempo en responder a las preguntas y respuestas de seguridad. Información a la que sea difícil que acceda el estafador.

Supuestos amigos o familiares, que no son tales

Se trata de una forma sencilla de engaño y cada vez más común. Nos envían un mensaje de texto y forzándonos a responder con otro mensaje u otra llamada, nos cobran una tarifa bastante elevada y que aumenta por cada segundo de conversación. Otra forma es que traten de engañarnos enviándonos un mensaje de texto, supuestamente enviado por nuestro banco. En el mensaje, nos indicaran que accedamos a una web o llamemos a un número. Una vez accedamos se harán con nuestra información personal y de nuestra cuenta. Hay que tener mucho cuidado a la hora de responder mensajes sin tener certeza de la identidad del remitente.

Llamada de soporte al cliente y ayuda al usuario

De forma parecida al caso anterior, recibiremos una llamada de un soporte de ayuda al usuario de compañías tecnológicas, que nos informaran sobre el estado de nuestros aparatos informáticos. Obviamente, según ellos tenemos un virus que hay que solucionar de inmediato. Para ello, nos pedirán que descarguemos un software para compartir nuestro ordenador con ellos, todo planeado, claro. Mientras nosotros creemos ver todo en directo desde la pantalla de nuestro dispositivo, los estafadores descargan “a escondidas” información personal en segundo plano.