Así reclutan a los espías en tiempo del coronavirus: hablan los expertos

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Cómo reclutar espías en tiempos del coronavirus

¿Cómo se reclutan espías en tiempos del coronavirus? El diario Time publica un interesante artículo de opinión en el que reflexiona sobre el trabajo de los espías, y cita el caso de un oficial americano que se enfrenta a un dilema inesperado. No hay lugares para reunirse en capitales extranjeras donde reclutar a nuevos miembros. Y hay cosas que no se pueden hablar vía Skype, ni siquiera mediante VPN.

No solo las Pymes, los negocios de hostelería y los hoteles están sufriendo las consecuencias de la pandemia. Los oficiales de inteligencia de los países de todo el mundo han visto como su ritmo diario de trabajo se veía alterado, afirma Time.

Lo peor, con la pandemia del coronavirus, es cuidar la seguridad de las fuentes, afirman los americanos

Lo peor es cuidar la seguridad de las fuentes. Así, un espía norteamericano ha manifestado al periódico: “Ya es bastante difícil mantenerse a cubierto en una ciudad abarrotada, imagínate la forma como se complica no llamar la atención en una calle vacía”.

Y es que las ciudades, incluso saltándose las normas y pagando las multas, están llenas de cámaras de videovigilancia. El trabajo de espía no es tan fácil como antes. Las cámaras de vigilancia, el reconocimiento facial, la inteligencia artificial y otras tecnologías en evolución complican mucho la existencia de los espías a la hora de recopilar infomación

La Inteligencia Artificial, como ya recogimos en Escudo Digital, carece de momento de sentido común. El gobierno de los Estados Unidos ha invertido millones de dólares en poner en macha satélites espías para recopilar datos, pero hay tareas que son y seguirán siendo artesanales o analógicas, por decirlo de algún modo.

Según el ex oficial de la CIA, Douglas London, “sólo la inteligencia humana proporciona una comprensión de cómo se adquirió la información y la motivación del agente para compartirla”. Y es que adquirir esa inteligencia humana, HUMINT, como se conoce en el ámbito de los espías, requiere detectar, evaluar, reclutar y dirigir agentes extranjeros. Según José Manuel Díaz-Caneja,  analista de Inteligencia y militar, formador en Inteligencia y Liderazgo, subraya que “la necesidad que tiene cualquier organización, ya sea pública o privada, de anticiparse a su competidor o adversario, ha provocado que siempre sea prioritario el conocer sus intenciones: ¿qué tiene pensado hacer?, ¿cómo lo hará?, ¿en dónde?, etc.”.

Cuidado con los Headhunters, no porque te vayan a fichar como espía, pueden estar obteniendo información para sus empresas

Díaz Caneja ha señalado a Escudo Digital que los americanos exageran un poco y que el coronavirus no va a acabar con el espionaje: “Aunque el contacto humano es importante, cada vez se recluta más a través de redes sociales. Se mandan señuelos, a ver quien pica, y de esta relación virtual se pasa, poco a poco, al mundo físico, y puede ser para reclutar a alguien o para obtener información”.

Díaz Caneja afirma: “Cuidado con los Head Hunters, es el caso típico en el que el directivo se piensa que va a encontrar el trabajo de su vida y le están sacando información para pasársela a una empresa competidora“. Linkdedin es también una vía muy utilizada, añade José Manuel Díaz Caneja: “Si te solicita un segundo contacto, normalmente vas a aceptar, principalmente si es una mujer o un hombre muy guapo. La relación se estrecha hasta llegar a tener un contacto directo. Responde a normas de ingeniería social”.

“Irán es el país donde resulta más difícil reclutar o enviar un agente” afirma el experto en inteligencia y militar José Manuel Díaz Caneja

La pregunta es: ¿cuál es el país donde es más difícil reclutar un agente? Irán, sin lugar a dudas, señala nuestra fuente: “Allí está todo muy controlado. Es casi imposible mandar a un agente a Irán sin que acabe en la cárcel o conseguir incorporaciones. Hay que utilizar las redes sociales, hablar de trabajos de final de máster”.

Con pelucas y sin pelucas, afirman fuentes bien informadas, se sigue manteniendo contacto entre espías con o sin coronavirus. Siempre han existido y existirán, señala Díaz Caneja, “los buzones muertos donde depositar información en un pen drive”, aunque tengamos que salir con el perro, por mucho que los medios de vigilancia y la escasez de gente dificulten los contactos sociales. Pero el reclutamiento de espías va a aumentar vía redes sociales, que es cómo se hacía hasta ahora en la mayoría de los casos.