Ante un posible rebrote de la pandemia en otoño

El Ejército de Tierra americano permitirá el acceso a información clasificada en remoto

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Se permitirá el acceso en remoto a la Información Clasificada por parte de los trabajadores del Ejército Americano y militares que lo precisen para su trabajo

Un gran cambio se va a producir en el ámbito de la información militar confidencial clasificada en Estados Unidos. Y no estamos hablando de las categorías en las que se divide: restringida, secreta, ultra secreta… Estamos hablando del acceso a la misma. Se espera que el Ejército de tierra (US Army) implemente las capacidades de sus empleados para acceder de forma remota desde sus hogares en menos de un mes a información confidencial y clasificada, según informa el site C4ISR

La decisión de establecer acceso clasificado remoto para los trabajadores del Ministerio de defensa y el personal militar está motivada por la pandemia del Covid-19, ya que se espera un rebrote del virus para octubre.

Por supuesto, nada más podrá acceder el personal autorizado, y solo hasta el nivel secreto, no el llamado Top Secret, la clasificación más alta, definida como aquella cuya divulgación no autorizada razonablemente podría causar ‘daños excepcionalmente graves’ a la seguridad nacional que la autoridad de clasificación es capaz de identificar o describir.

Los niveles más bajos, los de la información sensible, confidencial o secreta podrán ser consultados desde la comodidad del hogar de las personas atorizadas u otras ubicaciones remotas, según ha confirmado al citado medio, María Barrett, Mayor General al mando del Comando de Tecnología Empresarial de Red del Ejército de los Estados Unidos de América.

La capacidad de acceso clasificado remoto es uno de ajustes que el Ejército ha hecho a medida que el servicio se ajustaba a los efectos de la pandemia. Al comienzo de la misma, el servicio tenía 800.000 empleados habilitados para el teletrabajo en la red del Departamento de Defensa y experimentó un aumento del 400% en el acceso a la red.

El Ejército incorporará a los primeros 500 usuarios en los próximos 30 días y planea aumentar el rango hasta 2.000 usuarios, según Barrett. NETCOM está trabajando en colaboración con el CIO/G-6 del Ejército y el Comando de Señales número 7, que defiende la ciberseguridad de las redes militares, y clasifica “las solicitudes de priorización de los usuarios” . Ya se están haciendo pruebas, y el sistema “podría ser incluso operativo ya” . Prevé Barrett que “Según la ubicación, el servicio probablemente funcionará mejor para los usuarios de Estados vecinos, aunque más adelante se comenzará a probar el rendimiento con estados más lejanos entre ellos”.

El teniente general Bruce Crawford, jefe de Información del Ejército/G-6, ya anunció antes de que se desatara la pandemia en un webinar a principios de junio del 2019 que se estaba trabajando en este ámbito, aunque fijó un plazo de un año y medio para ponerlo en marcha. El Covid-19 ha acelerado el proceso. En solo trece meses ya está en marcha.

Lo más importante: garantizar la seguridad de las comunicaciones en el Ejército Americano en todas las comunicaciones

La Fuerza Aérea de Estados Unidos también ha hecho sus pinitos en cuanto al acceso en remoto. El pasado mes de abril se enviaron dispositivos a los usuarios para un plan relacionado con el Sistema Avanzado de Gestión de Batallas (ABMS), con información sensible. Las pruebas no se hicieron finalmente por culpa de la pandemia.

La vicealmirante Nancy Norton, directora de la Agencia de Sistemas de Información de Defensa, que administra las redes del Ejército y vela por su seguridad, afirmó en un webinar a principios de este mes que está trabajando con la industria para identificar futuros puntos críticos. Uno de los aspectos por los que más está preocupada es el de saber las necesidades reales del personal del Departamento de Defensa para aumentar la capacidad del teletrabajo, y está haciendo indagaciones en ese sentido con vistas al otoño. “Los usuarios del Ejército merecen acceso a cualquier dato de cualquier dispositivo y nuestro trabajo es decidir las forma de habilitarlos y como vamos a asegurar las comunicaciones, ese es el factor más importante”, dijo.

“Nuestro trabajo es decidir cómo vamos a habilitarlos y, lo que es más importante – dijo Crawford -, cómo vamos a asegurarlos”, en clara alusión a la seguridad de las comunicaciones.