Barómetro CONETIC. Impacto del Covid-19 en el sector tecnológico

Ha llegado el momento de poner en marcha un verdadero plan de digitalización e innovación

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Toca echar números y obrar en consecuencia. Para cuadrar mejor las cuentas, la Confederación Española de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica, CONETIC, lleva ya dos años reclamándoselo al Gobierno: un plan de transformación digital, que incluya a la sociedad española y a negocios de todos los tamaños, especialmente a pymes. Y ahora, con más fuerza, una vez que su Barómetro sobre el impacto del Covid-19 en el sector tecnológico confirma que el 43,2 % de las empresas de este mercado espera una repercusión negativa en sus resultados y requiere medidas que afectarán al negocio y al empleo.

El 43% de las empresas del sector TIC espera una repercusión negativa de la pandemia en sus resultados

Por el contrario, un 13,6% de las empresas encuestadas cree que las consecuencias económicas de la pandemia podrán ser asumidas sin problema. Mientras que, las menos, el 2,4% espera un impacto positivo tanto en los resultados como en el empleo. Cada una en un grado, pero la mayoría de las empresas están mentalizadas de la disminución de ingresos. Un 39,5 % de estas estima el descenso entre un 10% y un 20%; un 18,5 % prevé una caída que oscile del 20% al 30%; y un 14,8% lo sitúa en un mínimo del 30% y un máximo del 40%.

La obtención de estos porcentajes proviene de la encuesta que CONETIC ha realizado durante abril de 2020 a una muestra de empresas tecnológicas, de todos los tamaños, repartidas por la geografía española. En concreto, el 33,3% de las participantes tiene menos de diez empleados, el 32,1% entre 10 y 50; desde aquí y hasta 250 un 28,4%, un 4,9% una plantilla de 250 a mil empleados, y tan solo un 1,2% cuentan con más de 1.000 trabajadores.

El informe también indaga en las medidas tecnológicas con las que se ha intentado hacer frente al impacto económico del coronavirus. El teletrabajo encabeza el ranking, pues un 96,3% de estas empresas TIC lo ha implantado, y de ellas un 62,2% ha permitido, a su vez, la distribución flexible de la jornada para permitir la conciliación.

Sin embargo, una de cada tres (34,1%) ha puesto en marcha un ERTE y un 41,5% ha tenido que recurrir a financiación externa. No en vano, el 64,2% de las empresas encuestadas cree que habrá un aumento de la morosidad. Al analizar los ERTE, en un 50% se han aplicado por reducción de jornada y en un 60% han  supuesto la suspensión de contratos de trabajo (dándose casos en los que se han puesto en marcha las dos fórmulas de forma consecutiva, de ahí que sumen más de 100).

La principal razón alegada ha sido por fuerza mayor (un 65%), seguido de causas de producción (un 30%), causas económicas (un 12,5%) y causas técnicas (un 7,5%). En caso de acudir a un ERTE, el 46,8 % de las empresas estima que afectará a entre el 10% y el 20% de la plantilla.

Uno de cada tres negocios ha recurrido al ERTE, un 60% mediante suspensión de contratos de trabajo

“Más allá de las medidas concretas para ayudar a las empresas afectadas por el COVID 19 desde el Gobierno se debería apostar por un verdadero plan de digitalización e innovación que, inevitablemente, pasa por poner en marcha políticas, programas y apoyos institucionales y educativos para fomentar la formación y capacitación tecnológica de empleados y nuevos candidatos para ayudar a las empresas a innovar y mejorar su productividad mediante la aplicación de la tecnología”, señala, presidente de la Confederación Española de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica (CONETIC).

La iniciativa incluiría como base la colaboración público-privada con participación de empresas y agentes del sector que permitan hacer reuniones efectivas para dar soluciones eficaces a esta nueva realidad. Las propias encuestadas, al poder proponer medidas adicionales que, a su entender, debería adoptar el Gobierno, coinciden en demandar más ayudas para la transformación digital de las pymes; asimismo sugieren aspectos específicos para startups y para las empresas con gran afectación en su negocio.

El listado de peticiones y puntos de interés lo completan: mayor seguridad jurídica respecto a los ERTEs; pruebas serológicas para saber quién ha pasado la enfermedad y quién no para activar la economía cuanto antes; simplificación de trámites y la agilidad en las gestiones con la Administración; condonación de Impuestos y la Seguridad Social por igual a todas las empresas y autónomos, incluido el IVA; la reducción importante de impuestos (como por ejemplo el de Sociedades de 201,9 para empresas que mantengan el empleo) y que no se apliquen partidas presupuestarias destinadas a incentivar la actividad económica para cubrir el agujero de las prestaciones por desempleo.

De las medidas anunciadas y puestas en marcha ya por el Gobierno, la que ha sido, sin duda, mejor aceptada – un 62,2% – ha sido el incremento de las líneas ICO de financiación. Le siguen las suspensiones de plazos que afectan a temas fiscales (un 51,2%), la ampliación de los plazos fiscales que afectan a ingresos a la Administración (un 47,6%), el aplazamiento de deudas tributarias (un 43,9%) y las líneas de avales ICO (un 43,9%). También ha sido significativo el respaldo a las medidas que afectan a la contratación pública (un 41,5%). Por el contrario, en la cola se situaría el permiso retribuido recuperable (un 6,1%).

Mirando las dos caras de la moneda, este es el diagnóstico: el coronavirus también ha asestado un buen golpe al sector tecnológico, aunque a la vez la tecnología se consolida como la gran aliada de empresas y administraciones para salir de la crisis -más pronto que tarde-, sobre todo todas las digitales (como subraya CONETIC). Y por tanto, puede ser de los primeros en recuperarse. No hay más que mirar a China y ver como, una vez domesticado el virus, el sector va recuperando capacidad productiva.