Desautoriza el fichaje de Rosa María García Piñeiro como consejera independiente de Indra

El Gobierno pone de nuevo en la picota a Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra

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Fernando Abril Martorell , máximo dirigente de Indra

La propuesta de nombramiento de Rosa María García Piñeiro como nueva consejera independiente del grupo Indra, que preside Fernando Abril-Martorell, no le ha hecho ninguna gracia al Gobierno, primer accionista de la multinacional tecnológica a través de la Sepi (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales). La decisión de votar en contra de esta incorporación evidencia el malestar y el desencuentro del Gobierno de Sánchez con el presidente de la compañía.

La Sepi, dependiente del Ministerio de Hacienda, se opone a la designación por razones que van más allá de la actual condición de directora global de Sostenibilidad que ostenta García Piñeiro en la empresa Alcoa, además de ser presidenta de su fundación. Recordemos, no obstante, que Alcoa protagoniza uno de los cierres más sonados del sector industrial en los últimos años. Detrás de esta negativa se esconde, según fuentes cercanas a Moncloa, la decisión tomada ya por el Gobierno hace unos meses de relevar a Abril-Martorell, sobre todo a raíz del intento sin éxito de este último para imponer un ERTE a un tercio de la plantilla de Indra.

Como publicó Escudo Digital a primeros de abril, será muy difícil que el actual presidente de la tecnológica permanezca al frente de Indra una vez se normalice la situación. Según fuentes consultadas por este periódico, la intención de Pedro Sánchez y de sus socios en el Gobierno es “reconquistar” algunas empresas privatizadas, como Indra, y prescindir de ejecutivos que puedan resultarle incómodos para llevar a cabo sus nuevas estrategias, una vez se restablezca la normalización de la economía.

En Moncloa no se le perdonan a Fernando Abril-Martorell que actúe por libre y que juegue a ser presidente independiente de una empresa del IBEX, olvidando que gestiona una compañía semipública con casi un 20% de capital estatal. Tampoco olvidan su falta de sensibilidad social en pleno estado de alarma, proponiendo un ERTE y regulaciones de empleo, sin tener en cuenta las recomendaciones dictadas por el Gobierno a sus empresas participadas.

Nadie entendía entonces, ni ahora, que una de las compañías más estratégicas del país en temas de seguridad se permitiera el lujo de prescindir temporalmente de parte de la plantilla.

El Gobierno le ha puesto la proa a Fernando Abril-Martorell.  Y, en este escenario, la propuesta de Rosa María García Piñeiro como consejera independiente es una especie de huida hacia adelante que puede precipitar la caída de un presidente de Indra cuestionado y en horas bajas. La gota que colma el vaso.

García Piñeiro es ingeniera industrial por la Universidad de Vigo, y cuenta con un máster en dirección y administración de empresas por la Universidad de Ginebra. En la actualidad también es consejera independiente de Acerinox y de Ence Energía y Celulosa.