Webinar Oppino y Workday en México

Lanzamiento del Índice de Madurez Agile, el autochequeo empresarial de adaptación al cambio

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tecnología innovación

Si estrenábamos junio haciendo alusión en las informaciones de Escudo Digital a un webinar convocado por la consultora Opinno, empresa de innovación global que ayuda a las organizaciones en su transformación, este cambio de mes, lo inauguramos con otro celebrado ayer, esta vez desde su división en Latinoamérica; y en concreto desde México.

¿Casualidad? En absoluto, dado el tema de la reunión: “Enterprise Agility: Acelerando tu viaje hacia la agilidad organizacional”, algo que plantea retos especiales en dichos destinos. En concreto, el tejido empresarial mexicano, tradicionalmente se ha caracterizado por cierta resistencia pasiva a los cambios, si comparamos con otros países latinoamericanos más directos y agresivos en sus estrategias. Pero las cosas parecen estar cambiando.

Más vale que así sea. Y además, en todo mercado de cualquier nacionalidad. Tal y como publicábamos el pasado día 25, tres de cada cuatro empresas ya habían tomado la decisión de emprender una estrategia de transformación basada en la mindset Agile, según un informe de Kairós DS e IDC Research. El Covid-19 ha sido el motor para testar la agilidad de las empresas, pues han tenido que adaptarse en tiempo récord a un nuevo escenario. Este ha sido el desafío, que ya estaba sobre la mesa, pero que ahora ha pasado a vertebrar al mundo de la empresa. En la capacidad y rapidez con que los negocios son capaces de amoldarse a los cambios, radica su éxito o fracaso.

Agile es la metodología, filosofía y en suma, cultura que hace posible esa adaptación a tiempo. “La clave es estar bien equipado para ello para evolucionar sin correr riesgos, con seguridad, porque como hemos visto ya no hay tiempo para previsiones. Aunque hay dos tipos de empresas, las que así lo consideran y son conscientes de que el mundo es ya un lugar impredecible y las que siguen creyendo que todas estas novedades no van con ellos ni les afectan”, comenta Beatriz Ferreira, directora de Opinno Latam.

En concreto, esa dualidad queda muy gráfica en la fotografía que elije para explicarlo: una montaña y dos formas de bajarla, por un sendero bien marcado, llanito y serpenteante, en el que se ve gente descendiendo que va vestida informal, a gusto de cada cual, y un supuesto atajo, pedregoso y lleno de vegetación, mucho más escarpado y con apariencia arriesgada y resbaladiza, por el que baja un joven con una ropa y calzado ya más pensado y específico para evitar caídas. Claramente, puede tentar lo fácil, pero se llegará mucho más tarde. “La persona que atraviesa por la zona más escarpada, ganará tiempo y además no se llevará sustos, porque de antemano se ha hecho con el equipo adecuado, acorde a su objetivo, con sentido. No se trata de hacer por hacer, sino para generar valor”, subraya.

Los expertos que componen la mesa de debate trabajan en empresas que han apostado por este segundo modelo de reconfiguración y rediseño. Guillermo Reynoso, country manager de Workday, proveedor de software que se ha convertido en partner de buena parte de las grandes corporaciones que se hayan inmersas en tal transformación que acaba de sellar su alianza con Opinno en México, tras haberlo hecho en España; Lucero Pérez, agile coach de la misma empresa. Manuel Miembro y Mónica Jiménez de BBVA y Mariela Alonso, de Mapfre.

Todos han reconocido que optar por un entorno Agile no es fácil, puesto que se trata de cambiar el modelo de crecimiento y dejar a un lado la mentalidad burocrática de aversión a lo nuevo. No obstante, si se entiende este proceso como una implementación que debe ser continua, no solo tecnológica -aunque las tecnologías sean imprescindibles- y se implica en ello a toda la organización, hay muchas más garantías de que la cosa salga bien.

El objetivo es simplificar para incrementar la eficiencia y la seguridad. Entregas cortas y respuestas rápidas son lo que quiere el cliente

“Todo pasa por cambiar el chip y ayudar a mover las aguas. Pasar del powerpoint y de tanto excel a ejecutar. Hay que dar el paso, probar y si uno se equivoca, no pasa nada; esa es la base del aprendizaje. Ya éramos ágiles en muchas cosas, pero no lo sabíamos, Ahora toca aprovechar esa inercia y llevarlo a buen puerto. Y eso supone salir de la zona de confort”, comenta M. Alonso.

Desde BBVA subrayan “la importancia de la transparencia, la comunicación oportuna y el empoderamiento de los equipos” como aspectos que conviene cuidar por ser esenciales. Tienen claro que “si solo se pudiera implicar a un equipo Agile, este sería sin duda el de la dirección. Lo entendemos como una transformación vertical, de arriba abajo”.

Precisamente, para que la tecnología agile sea un facilitador y no una complicación, Workday y Opinno han puesto a disposición de las empresas desde hoy su Índice de Madurez Agile, “una foto o radiografía de esa agilidad que se traduce en la capacidad de adaptarnos para generar valor al cliente” detalla Ferreira. La herramienta de medida se compone de siete bloques: punto de partida de la transformación, governance (frecuencia, gestión de recursos), estructura (gestión de conocimiento), formas de trabajo (metodología), talento (¿cómo evaluamos a los equipos?), cultura (liderazgo de la organización) y tecnologías (arquitectura tecnológica como habilitador). Todo encaminado a conseguir unos procesos empresariales y operacionales más rápidos y personalizados. El objetivo es simplificar para incrementar la eficiencia y la seguridad. Entregas cortas y respuestas rápidas son lo que quiere el cliente.

En esta actualización y cambio de mentalidad está en juego la supervivencia de la empresa. Y lo más importante, ninguna estructura tecnológica es suficiente si no es segura. No en vano, la Agile coach de Workday reseñaba una encuesta que ha hecho su empresa a 1000 organizaciones para tantear la madurez de estas metodologías en las compañías (considerando cinco capacidades según su agilidad organizativa), en la que un 77% de los encuestados esperan que sus beneficios futuros provengan de productos y servicios digitales. No tienen duda, sin embargo, la triple clasificación que ha hecho el estudio muestra que las cosas más que ‘ágiles’ van aún despacio: un 15% lideran ya y son maduros, un 30% está desarrollando bien la implementación y un 55% van rezagados.