Informe de Kairós DS e IDC Research España

Las empresas buscan soluciones ágiles para aumentar su productividad

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tecnología agile

El salto se debe dar. Y tras la experiencia del Covid-19, con más prisa que pausa. La empresa tradicional tiene asumida su necesaria transformación hacia una organización capaz de adaptarse con dinamismo a los cambios, lo que implica nuevos modelos de gobierno y un tipo de liderazgo distinto. Todo ello, pivotando sobre el concepto agile, que ha de entenderse como otra forma de desarrollar las actividades económicas.

Producir de modo eficiente e implantar soluciones que aporten valor, son las bases de esta metodología que se ha convertido en una auténtica filosofía de vida empresarial. Toca trabajar y organizarse de una nueva manera. ¿Cómo se consigue? Fragmentando los proyectos en partes más pequeñas que, a su vez, deberán ajustarse a plazos más concretos.

Las empresas del sector privado son ya conscientes de los beneficios de afrontar una transformación agile y solo el 23,1% de las compañías no se plantea por el momento llevar a cabo dicho proceso o lo que es lo mismo: tres de cada cuatro organizaciones españolas ya se han propuesto emprender una estrategia de transformación dentro de esta tendencia, según el último informe de IDC Research, que la consultora ha realizado en colaboración con Kairós DS, multinacional también especializada en consultoría, con más de 400 empleados, sobre todo enfocada en la transformación de agilidad empresarial.

El documento “La Transformación Agile, clave del éxito de su Organización” analiza los principales motivos que están llevando a las organizaciones a implantar estos protocolos que radican en la mejora de la ejecución de sus estrategias empresariales, la optimización de la relación con sus clientes y la generación de ofertas de mayor calidad. Para las entidades que todavía no han dado este paso la falta de conocimiento se erige como el argumento más esgrimido (53,3%). 

Tres de cada cuatro empresas españolas ya han decidido emprender una estrategia de transformación basada en la filosofía agile

En la encuesta también se desgrana que, entre las organizaciones españolas que ya se han sumido en un proyecto de estas características, el 38% apenas lleva un año inmersas y solo el 18% supera el lustro, lo que supone que se trata de una apuesta reciente. De hecho, la mayoría reconoce encontrarse en las primeras etapas de adopción y competencias aplicadas.

El 34% emplea prácticas ágiles, pero reconoce que debe madurarlas; el 16% está experimentando con tales metodologías, pero solo en prácticas piloto; mientras que el 14% lo está considerando o ni siquiera ha arrancado iniciativa alguna.

Del nuevo estudio se deduce que el dinamismo de las empresas y el impulso para entrelazar la innovación digital con la ejecución competitiva exigen una colaboración adaptable y ágil entre los departamentos interesados y los equipos encargados del desarrollo de productos y de la ingeniería de software y sistemas. A medida que el software impulsa la ventaja competitiva entre las empresas a una velocidad cada vez mayor, IDC Research España observa un mayor interés en la demanda y adopción de enfoques ágiles para la gestión general de proyectos, programas y carteras.

Entre las estrategias más habituales para emprender un proceso de avance de la naturaleza mencionada destacan los siguientes: el trabajo con uno o dos equipos de manera interna, trazando una hoja de ruta de prácticas ágiles (40%); y la creación de una oficina agile interna desde la que se centraliza el proceso de transformación (28%).

Principal satisfacción: el reconocimiento por parte del cliente (69%) y el desarrollo de nuevas formas de trabajo (56%)

Las compañías encuestadas en el Informe “La Transformación Agile, Clave del Éxito de su Organización” revelan que las mejoras más significativas que han obtenido tras adoptar enfoques ágiles estriban en la optimización de la generación, cualificación y entrega de productos (50%) y en la transición de un modelo de gestión del porfolio de productos y servicios hacia un sistema lean (28%), basado en la creación del máximo valor posible, desde el punto de vista del cliente, con el menor consumo de recursos, empleando el conocimiento y las habilidades de los profesionales que realizan el trabajo.

Entre los principales logros obtenidos tras implantar un proceso de agilidad empresarial, las empresas encuestadas destacan la mejora de la satisfacción de sus clientes (68%) y el desarrollo de nuevas formas de trabajo (56%). Solo el 24% considera que se ha producido un aumento de las habilidades de sus líderes tras implantar estos procesos.

En lo que respecta a los departamentos de RRHH, los deberes no parecen hechos. El 52% de las organizaciones consultadas así lo reconoce, y prueba de ello es que un número significativo mantiene todavía un modelo tradicional de objetivos. “Nuestra experiencia nos demuestra que la reconversión del Departamento de Recursos Humanos es clave en el proceso de transformación agile de las organizaciones”, declara Lucía Pablos, VP Kairós DS. No sólo es una cuestión de reorganizar procesos, prácticas y roles, sino también esa parte más “invisible” de la organización como los valores, habilidades, estilos de liderazgo y políticas organizativas. En nuestra experiencia, cambiar la mentalidad de la organización y su ‘legacy cultural’, no es una tarea fácil ni de corto plazo. Es un viaje sin final, no un proyecto. Sin embargo, si hay un área que puede liderar este cambio como pilar fundamental de la transformación agile, es precisamente el de recursos humanos.

Muchas de las políticas que hasta ahora valían han de revisarse. Por ejemplo, procesos de fijación de objetivos, carrera profesional, modelos de evaluación y desempeño basado en skills y comportamiento, hasta ahora muy orientados a metas individuales, deben enfocarse con el objetivo de primar y buscar metas comunes. Los modelos de carrera deben reorientarse haciéndolos más horizontales ya que la organización se aplana.  Todos los procesos relacionados con el talento, tales como la atracción, retención, desarrollo y motivación evolucionan a enfoques agile. Por último, liderar y garantizar el plan de capacitación, sensibilización y nivel de conocimiento que la compañía va a necesitar.

Para obtener el mayor rendimiento posible, resulta necesario un cambio cultural consecuente que ha de tener lugar en paralelo a la adopción y al despliegue de soluciones en pro de una ejecución eficaz de los negocios, la TI y las operaciones, en un entorno de desarrollo moderno y ágil. Cuando hablamos de agile no solo nos referimos a una metodología, sino también a una cultura. Es una nueva forma de pensar basada en la colaboración. Se ha convertido en un enfoque y en una estrategia central no solo para las TI, sino para todas las áreas de negocio”, argumenta Isabel Tovar, analista en IDC Research España. “Todavía observamos pocas organizaciones ágiles en España, pero está claro que los recién llegados al mercado están incorporando más rápido estos enfoques, puesto que les resulta más fácil de implementar que a las grandes organizaciones tradicionales que han de balancear entre lo heredado y lo nuevo”.

Demos la bienvenida a esta nueva cultura de empresa basada en la colaboración como estrategia transversal. Su meta: ganar ritmo al dar respuesta a las necesidades del cliente. Su dificultad: estos requerimientos cada vez son más cambiantes e imprevisibles. El Covid-19, es su máximo exponente.