Presidente de la Asociación de Detectives Privados de España

Enrique Hormigo: “El confinamiento ha reducido muchísimo nuestro volumen de trabajo”

364
Enrique Hormigo
Enrique Hormigo, presidente de la Asociación Profesional de Detectives Privbados de España.

El Ministerio del Interior ha tardado mes y medio en reconocer a los detectives su condición de profesión esencial, para poder así ejercerla en la vía pública. Tras el encierro obligado, Enrique Hormigo, presidente de la Asociación Profesional de Detectives Privados de España, respira con cierto alivio, aunque reconoce que les esperan tiempos difíciles, como consecuencia del hundimiento de la economía.

El presidente de la ADPE, abogado y poligrafista, subraya la importancia del colectivo que representa en un momento tan complicado como el que estamos viviendo. En esta entrevista – telefónica, por razones obvias – recuerda que “se están incumpliendo las medidas de confinamiento, con riesgo para la salud de los niños” en casos de custodias compartidas.

¿Qué tiene que decir sobre el cambio de criterio del Ministerio del Interior, después de prohibirles salir a la calle para realizar sus tareas?

Pues que me alegro de ese cambio de criterio. En la Unidad Central de Seguridad Privada, de la que dependemos, no se atrevían. No querían mojarse. Nosotros necesitábamos seguridad jurídica y hasta que no hemos mandado notas de prensa y hemos hecho ruido no han rectificado. Pero ¿cómo vas a dejar, por ejemplo, desasistido a un ciudadano en su derecho fundamental de obtener la tutela efectiva de su hijo, a través de pruebas necesarias para un procedimiento judicial?

¿A qué se refiere, en concreto?

Pues a que uno de los excónyuges te comunique que se están incumpliendo las medidas de confinamiento y resulta que tú no puedes conseguir las pruebas porque también estás confinado. Esas pruebas se las podemos aportar los detectives, pero si nos dejan trabajar. Imagínate que se quedan los niños con la madre o con el padre y resulta que están también los tíos o los hermanos, o que se los llevan al parque… Los ciudadanos, cuando se están vulnerando sus derechos, requieren pruebas para revertir una determinada situación. Finalmente, el Ministerio del Interior lo ha sabido entender y afortunadamente ya tenemos seguridad jurídica para poder salir a trabajar sin estar pendientes de que nos puedan sancionar.

Asume, por tanto, que algunos compañeros se han saltado el confinamiento.

Ha habido compañeros que han salido a trabajar, pero jugándosela. Otros muchos, por culpa de esta situación de indefinición, han sido más responsables y no lo han hecho, con la consiguiente merma económica para ellos. Y también la merma social para los ciudadanos a los que se quería proteger.

“Se están incumpliendo las medidas de confinamiento, con riesgo para la salud de los niños”

La profesión de detective se asocia a las esperas, los seguimientos y los prismáticos…

Más del 80% del trabajo de un detective se realiza en la vía pública. ¿Por qué? Pues porque consiste en la observación, para comprobar el comportamiento de las personas en determinadas situaciones. Pero, claro, como las personas están confinadas en sus casas, lógicamente, se ha reducido muchísimo el volumen de trabajo. Una barbaridad.

¿Qué tipo de encargos son los más frecuentes y cómo ha modificado el Covid-19 las pautas de trabajo?

Los detectives, en general, hacemos fundamentalmente investigaciones de carácter económico, mercantil o profesional, y trabajos para el sector asegurador. Las investigaciones relacionadas con el ámbito familiar solemos hacerlas en relación a las modificaciones de las medidas de custodia, régimen de pensiones alimenticias, pensiones por mejoras…, y demás.

Y ¿asuntos de infidelidades?

Realmente, hacemos muy pocos, alrededor de un 5% sobre el total de los trabajos que realizamos. Yo, en concreto, no hago este tipo de trabajo.

¿Cómo se explica que los paparazzi hayan podido hacer su trabajo en la calle, mientras ustedes tenían que estar encerrado en sus domicilios?

El trabajo de los periodistas es incuestionable, porque tenemos derecho a la información y el periodista puede o no salir a la calle a realizar su trabajo. Sin embargo, el trabajo de un paparazzi es distinto. No se puede comparar con el de un corresponsal de guerra o con el trabajo de un periodista como usted mismo. No es lo mismo ejercer ese derecho a la información persiguiendo a famosos, que hacerlo para informar a los ciudadanos de lo que está ocurriendo con la pandemia.

Y luego está la prevalencia o no de la libertad de expresión y el derecho a la intimidad.

Pero también se puede realizar una intromisión legítima en el derecho a la intimidad. En el derecho a la información no vale todo, aunque nosotros estemos legítimamente habilitados para investigar. La diferencia entre el periodista y el detective es que el periodista realiza un trabajo público, de interés general, mientras que el detective obtiene informaciones y pruebas sobre un caso o un hecho privado. Sin embargo, si se está incumpliendo una medida de confinamiento y poniendo en peligro la salud de unos menores, de unos niños, ¿eso no sería también de interés general? Si se están desviando mascarillas desde una empresa privada y comercializando con ellas a nivel particular, ¿eso no es un bien de interés común y general? Como también es de interés general que nosotros detectemos bajas laborales fraudulentas o incumplimientos de normas de la Seguridad Social.

“El valor testifical del detective privado es una prueba importante dentro de la administración de justicia”

Vamos, que son ustedes un servicio esencial, del que no se puede privar a la sociedad.

No pueden quedar desasistidos ni los ciudadanos ni los detectives. Nosotros, como se recoge en la Ley de Enjuiciamiento Civil, somos testigos cualificados; los únicos testigos que podemos hacer por escrito una declaración testifical secreta. Y, cuando nos sometemos a las preguntas de un juez, sólo se nos puede preguntar por el contenido de ese informe que hemos presentado por escrito. Y se nos considera testigos cualificados, precisamente, porque nosotros no hemos visto de forma casual un hecho o asunto determinado, sino que hemos puesto todos nuestros conocimientos y nuestra ciencia al servicio de desvelar cómo han ocurrido los hechos. El valor testifical del detective privado es una prueba importante dentro de la administración de justicia.

¿Cómo cree que puede afectar a los detectives privados la crisis generada por el Covid-19?

La situación ya está cambiando. Se está produciendo un cambio profundo en la sociedad, aunque no sepamos todavía en qué sentido. Nosotros tendremos que analizar ahora qué facetas o reglas marcarán la investigación en la nueva normalidad que surja en el futuro. Somos servidores públicos, nuestro cometido consiste en detectar a un tramposo, protegiendo un bien social, un bien común. Pero nos adaptaremos a las nuevas circunstancias.

¿Se atrevería a predecir el futuro de su sector en medio de esta crisis?

Para empezar, ahora todo está cerrado y nosotros vivimos de las empresas, de los autónomos y de muchos particulares que ahora se han quedado en el paro. Muchos autónomos han tenido que cerrar sus negocios… Además, algunas empresas han quebrado o tienen dificultades y tendrán que ver cuál es su situación económica a la hora de volver a contratarnos. Lo que le puedo adelantar es que no habrá la misma alegría económica que había antes. Eso está claro. Pero, también le aseguro que sabremos adaptarnos a las situaciones que vengan.

“Los temas relacionados con infidelidades y confianza de pareja no superan el 5% de los casos”

¿Qué cambios han propiciado las nuevas tecnologías y de forma más concreta las redes sociales?

Vivimos en una adaptación constante a las nuevas circunstancias. De ahí que desde APDPE se promuevan cursos sobre cuestiones de todo tipo. En las redes sociales proliferan los bulos y se cuentan historias falsas, aprovechando el anonimato.

Tengo entendido que también abunda el intrusismo y que hay “supuestos” detectives que se anuncian sin tener la cualificación necesaria.

La Ley de Seguridad Privada, tanto en su preámbulo como en su articulado, advierte sobre las consecuencias del intrusismo profesional. Sólo podemos investigar quienes tenemos la tarjeta de investigación expedida por la Dirección General de la Policía. Única y exclusivamente. Para ser detective privado se necesitan tres años de estudios universitarios, no tener antecedentes penales y disponer de esa tarjeta TIP, expedida por la Policía. Hay intrusismo, pero como lo hay en la profesión de masajista o en otras similares. Nuestra asociación denuncia estas conductas, les mandamos requerimientos para que cesen en su actividad y, si persisten, los denunciamos. 

¿Habría que tomar más medidas para que esto no pasara?

Yo haría un llamamiento a todos los ciudadanos: que exijan la tarjeta de identificación antes de contratar a un detective privado. Si se anuncian como detectives, pero no figura en el anuncio esa tarjeta TIP, seguro que son intrusos.

“Nosotros vivimos de las empresas, de los autónomos y de muchos particulares que ahora se han quedado en el paro”

Por orden de importancia, ¿qué asuntos son los que les dan más trabajo?

Los asuntos económicos y laborales – fraudes, bajas, despidos – se llevan el 80 o el 85% del trabajo. A estos les siguen los asuntos relacionados con la custodia de los hijos, pensiones alimenticias o mejoras en uno de los excónyuges, que supondría el 10%, mientras que los temas relacionados con infidelidades y confianza de pareja serían alrededor del 5%.

¿La profesión de detective está unida o cada uno dispara hacia un lado?

Como en todas las profesiones, hay un cierto sentido corporativista. Pero estamos en una sociedad de libre mercado y no hay precios fijos. Cada uno trabaja con la tarifa que quiera ponerse. Lo que si se da mucho en la profesión es lo siguiente: si un cliente te encarga un asunto y tú necesitas ayuda, recurres a otros despachos para realizar esa labor. Se llega a un acuerdo económico con esos otros despachos y a funcionar, sin problemas. Pero, como en todos los sitios, cuecen habas…

¿Chorizos y gente sin escrúpulos…?

Como pueda haberlos en el gremio de los médicos, los periodistas, los abogados o los ingenieros.