Experto en Seguridad Internacional y CEO de Two Worlds Collaborative Intelligence

Pedro Cid: “Es lícito que las empresas conozcan a su competencia, pero para hacerlo existen métodos legales”

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Pedro Cid es experto en Seguridad Internacional y socio fundador y CEO de Two Worlds.

Pedro Cid es un experto en seguridad que, como sus socios, ha realizado complejas actividades profesionales en el ámbito internacional que le han proporcionado un profundo conocimiento de países en países como Guatemala, México, Perú, Colombia, Afganistán, Iraq o Líbano.

Coronel del Cuerpo de Intendencia del Ejército del Aire en la Reserva, con experiencia superior a 25 años en Seguridad Nacional y tres al frente de la dirección de Seguridad de Telefónica en México, es además socio fundador y CEO de Two Worlds Collaborative Intelligence, consultora de Seguridad Internacional que se presenta a sí misma como la fusión de “los mundos de la Inteligencia y la Seguridad, de los universos digital y físico, de los hechos y las ideas, poniendo en común el conocimiento de diferentes personas y departamentos para, mediante esta inteligencia colaborativa, alcanzar el objetivo como consultora de seguridad internacional: la seguridad de las personas y la continuidad empresarial en la internacionalización”. En otras palabras, es una compañía que asesora a empresas que deciden emprender algún tipo de actividad internacional (inicio de procesos de internacionalización, actividad recurrente…) en todo lo relacionado con la seguridad en los diferentes destinos, entendiendo como tal asesoramiento desde la protección de sus directivos o trabajadores a todo aquello que pueda suponer una amenaza para los intereses y productividad de dichas organizaciones.

Two Worlds Collaborative Intelligence es una consultora de seguridad internacional creada en 2019. ¿Por qué decidieron poner en marcha este servicio? ¿por qué consideraron que hacía falta una compañía de sus características?

A lo largo de mi vida profesional he tenido la oportunidad de conocer la situación y necesidades de las empresas españolas que operan en el ámbito internacional, así como que éstas no siempre tenían respuesta.

Las empresas demandan diferentes apoyos cuando inician operaciones en países que no conocen lo suficiente, o cuando operando en ellos, el entorno cambia. Necesitan disminuir su nivel de incertidumbre para la toma de decisiones ya que los riesgos que enfrentan pueden ser lo suficientemente importantes como para echar por tierra los esfuerzos e inversiones realizadas o previstas.

En España, y en el mundo, hay muchas consultoras de inteligencia, pero encontrar una que se adapte a las necesidades específicas, que tuviera la misma cultura e idioma y diera un acompañamiento cercano a nuestras empresas, no era fácil. Por ello surgió la idea de trasladar ese conocimiento y experiencia acumulado durante años en una forma práctica de apoyo a la empresa. De ahí surgió TWCI.

“Podemos considerar que la inseguridad (referida a criminalidad, terrorismo, conflictos sociales, etc.), la estabilidad del estado (su seguridad jurídica, corrupción, legislación, etc.) y la situación sanitaria son las tres principales amenazas que pueden enfrentar las empresas”.

¿Cuáles son las principales amenazas a las que las empresas se pueden enfrentar en terceros países?

Cada región del mundo, cada país, es diferente. Cuando analizamos las amenazas debemos hacerlo en el contexto del entorno y de la actividad propia de la empresa, de forma que, depende de la actividad, no pudiendo establecer de manera genérica un catálogo específico de amenazas que afecten con carácter general a todas las empresas en terceros países.

Sin embargo, también es cierto que hay factores comunes que afectan en cierta medida de forma general a todas las que planifican o están establecidas en otros países. Podemos considerar que la inseguridad (referida a criminalidad, terrorismo, conflictos sociales, etc.), la estabilidad del estado (su seguridad jurídica, corrupción, legislación, etc.) y, hoy día incrementando su relevancia, la situación sanitaria, son las tres principales amenazas que pueden enfrentar las empresas.

¿Con qué tipo de expertos cuentan en una compañía como TWCI para hacer el tipo de asesoramiento que precisan sus clientes?

La esencia de nuestra empresa es la Inteligencia Colaborativa, lo que quiere decir que complementamos nuestras capacidades con las de otras empresas que, previa validación por nuestra parte, ofrecen servicios que integramos para dar la respuesta adecuada a las necesidades de cada proyecto.

Para ello, TWCI cuenta en su dirección con expertos en el mundo de la seguridad e inteligencia, personas que han dedicado su vida a servir en estos ámbitos y que hoy son capaces de buscar la calidad de los diferentes servicios que necesitamos complementar.

En el siguiente nivel contamos con analistas formados en distintas escuelas, no solo españolas, siendo significativo que no buscamos de forma prioritaria la experiencia, sino la actitud y aptitud para aprender y superarse. Los expertos temáticos son contactados según la necesidad no tienen porqué ser parte de la plantilla.

Y finalmente nos dotamos de herramientas tecnológicas y colaboradores en diferentes países para cubrir los servicios que ofrecemos.

Ustedes se presentan como la unión de los mundos de la Inteligencia y la Seguridad, ¿estos, por separado, no tienen razón de ser?

Durante muchos años estos mundos han caminado por separado. La seguridad se centraba en aspectos físicos y electrónicos con el objetivo de la protección física de las personas y los activos; y la inteligencia, hablando en el mundo de la empresa privada, se orientaba principalmente a la protección del negocio, la reputación, búsqueda de mercados, etc.

Hoy día, con las tecnologías y comunicaciones que existen tiene sentido aplicar los conceptos de seguridad e inteligencia de forma conjunta. De esta forma, conocer los desafíos que afrontamos, permite de forma preventiva y, en su caso, reactiva decidir qué recursos y actuaciones son adecuadas en cada caso, independientemente del ámbito donde vayan a ser aplicados.

La seguridad física y electrónica pueden ser una forma de obtención de datos para la inteligencia de negocio. Por ejemplo, el análisis inteligente de los softwares de las cámaras de vigilancia da mucha información sobre el comportamiento de clientes y usuarios de un servicio o, en caso contrario, mediante el análisis de zonas de riesgo donde establecer negocios se pueden optimizar las necesidades de seguridad física.

Considero que actualmente la separación de estos mundos no puede ser rentables para ninguna corporación que trate de rentabilizar recursos ni asumir proyectos internacionales.

“Hoy en día estamos conociendo la actuación de determinadas empresas que contrataron servicios de espionaje, servicios contrarios a la ética y normas, que están haciendo mucho mal a nuestro sector”.

También hablan de la unión de los universos digital y físico. ¿La tecnología, además de aliada, se está convirtiendo también en un problema de seguridad que afecta de forma decisiva al mundo tangible?

Por supuesto, la interconexión entre la tecnología y el mundo físico es patente, no podemos aislar uno del otro sin arriesgarnos. Los sistemas tecnológicos son desarrollados y operados por personas y estas están expuestas a ser manipuladas con la intención de actuar de forma que aquellos generen problemas en lugar de beneficiarnos con su uso.

Las tecnologías en conjunto con las personas deben ser analizadas como un sistema integral, los problemas que se trasladan al mundo tangible lo sufren los ciudadanos, las empresas que proveen los servicios y los países que no se han dotado de mecanismos para continuar con su actividad, a pesar de la situación adversa que haya creado la manipulación del sistema tecnológico.

El espionaje, en cierta forma, será una herramienta para conocer más a fondo a empresas o directivos con los que se van a formalizar acuerdos. Hay sin embargo casos como los de Villarejo que deben haber creado muchas dudas al respecto, ¿es el espionaje una práctica habitual en el mundo de la empresa?

De ninguna manera. El término espionaje debe ser evitado en cualquier actividad que desarrollen las empresas privadas que ofrecen servicios de inteligencia. Dejemos el espionaje a los Estados, estos cuentas con suficiente cobertura legal, medios y mandatos superiores para realizar ese trabajo.

En nuestro caso, el riesgo que supone actuar fuera de la ley o violar las normas de compliance de los clientes, solo puede suponer problemas a la larga. Hoy en día estamos conociendo la actuación de determinadas empresas que contrataron servicios de espionaje, servicios contrarios a la ética y normas, que están haciendo mucho mal a nuestro sector.

Es lícito que las empresas conozcan a su competencia, que busquen la oportunidad del negocio y que se posicionen mejor, pero para hacerlo existen métodos legales, trabajo, conocimiento, información y análisis que permitirán tomar las mejores decisiones.

“El mayor valor que aporta nuestra experiencia militar es precisamente la disciplina para organizar la actividad en cualquier entorno, aunque bajo otros parámetros para lograr el éxito. Para ello hay que adaptar la mentalidad; no cambiarla, adecuarla”.

Tanto usted como sus socios en TWCI tienen una dilatara trayectoria militar, ¿hasta qué punto esta formación y experiencia les resulta de utilidad?

Buena pregunta. Un tema del que solemos hablar los militares que hemos accedido a la empresa privada, o hemos creado las nuestras, es sobre cómo ha sido la adaptación de un mundo al otro.

La vida militar ofrece sin dudas una gran formación en organización, planeamiento, desarrollo y ejecución de operaciones y además te acostumbra a liderar equipos en situaciones difíciles, en algunas de las cuales tu vida y la de tus compañeros depende de tu decisión; esto modela tu carácter y te proporciona importantes capacidades. Sin embargo, no se contempla en toda la operativa “la cuenta de resultados”. En la actividad empresarial esa cuenta es fundamental, y si los resultados no son positivos no tiene sentido la actividad.

De esta forma, el mayor valor que aporta nuestra experiencia es precisamente la disciplina para organizar la actividad en cualquier entorno, aunque bajo otros parámetros para lograr el éxito. Para ello hay que adaptar la mentalidad; no cambiarla, adecuarla.

En mi actividad profesional en empresas como INV System o Telefónica, he compartido trabajo con “civiles” que muchas veces me hizo pensar que su papel en Fuerzas Armadas hubiera sido ejemplar; al final depende de la persona, de su espíritu de superación, del liderazgo, capacidad de innovar, integrar equipos, … personas, sin etiquetas.

Mis socios tienen una amplia experiencia en el mundo de los servicios internacionales de seguridad privada. Creo que puedo decir que tenemos un mix de capacidades muy interesante

¿Es el mundo empresarial en cierta forma parecido al militar?

No, el mundo militar tiene un objetivo diferente al empresarial, y si un militar está dispuesto a sacrificar su vida por un bien superior, en el empresarial pocas veces veremos que alguien es capaz de perder todo por la empresa. Y dado que los objetivos son distintos, la forma de gestionar ambos entornos también es muy diferente.

Un caso claro lo vemos en que las nuevas tendencias de empresas bajo los conceptos AGILE o LEAN, van contra los conceptos de jerarquía y estructura militar.

¿Ustedes asesoran, o también actúan, en caso de que el cliente lo solicite?

Nuestro primer objetivo siempre es actuar de forma preventiva. Para ello desarrollamos planes y estrategias que anticipen el impacto de los problemas, acompañamos en situaciones de crisis y ofrecemos la asesoría necesaria.

No obstante, en algunas ocasiones hay que actuar. Para esos casos contamos con acuerdos de colaboración con empresas contrastadas, especializadas en diferentes países que cuentan con las capacidades suficientes para dar respuesta. TWCI no es una empresa con capacidad operativa, contamos con capacidades OSINT, HUMINT y analistas, pero no de respuesta física en terreno, no es nuestro objetivo.

¿Se han tenido que enfrentar a situaciones de peligro real para la integridad de trabajadores? ¿En esos casos qué hacen?

La actividad profesional anterior de los miembros de TWCI en países como Guatemala, México, Perú, Colombia, Afganistán, Iraq o Líbano, ha supuesto la experiencia necesaria para incorporar a nuestra forma de trabajo una gran planificación en entornos de riesgo. Durante los dos años de funcionamiento de la empresa no ha habido situaciones de peligro, si bien hay que señalar que nuestros analistas no se desplazan a lugares de riesgo, siendo los propios socios en colaboración con partners locales los que asumen la operación.

“Necesitamos concienciar sobre la necesidad de iniciar cualquier actividad empresarial con un conocimiento previo que llegue más allá del objeto del negocio, es decir, que contemple de forma integral la seguridad de que este se va a poder llevar a cabo, y para eso, necesita de una actividad de inteligencia adaptada a su casuística”.

¿Cree que en España, antes de aventurarse a abrir negocio en otros países, las empresas, por lo general, evalúan suficientemente los riesgos, o somos a veces demasiado osados?

A veces, demasiado se queda corto. En España, a nivel PYME, no existe conciencia de “invertir” en la evaluación de riesgos previa al inicio de la actividad económica. Se considera un gasto evitable que puede ser asumido por el equipo de desarrollo de negocio o comerciales enviados al frente de batalla.

En México fui presidente de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Comercio de España en el país. Dicha comisión, desde antes de mi incorporación y posteriormente, trata de asesorar a las empresas que llegan para que no se vean afectadas por situaciones de inseguridad, corrupción, elección de socios y cualquiera otra que pusiera en riesgo el inicio o continuidad del negocio. Pues bien, a pesar de ofrecer el asesoramiento, pocas optaban por ponerse en contacto para conocer sobre estos temas.

Necesitamos concienciar sobre la necesidad de iniciar cualquier actividad empresarial con un conocimiento previo que llegue más allá del objeto del negocio, es decir, que contemple de forma integral la seguridad de que este se va a poder llevar a cabo, y para eso, necesita de una actividad de inteligencia adaptada a su casuística.

¿Me puede decir cuáles son los destinos más conflictivos, pero a la vez interesantes para las empresas por alguna razón, ante los que con frecuencia tienen que ofrecer sus servicios?

España está perdiendo fuerza para llegar empresarialmente a LATAM. Hoy día países como Alemania y Francia desarrollan un gran esfuerzo de acompañamiento a sus empresas para establecerse allí, sin embargo, y a pesar de los riesgos que pueden suponer algunos países de la zona, todavía podemos ser líderes empresariales si planificamos y apoyamos el desembarco de las nuestras. Latinoamérica sigue siendo un destino muy interesante.

Por otra parte, África es un desconocido donde estamos haciendo esfuerzos para poder dar el apoyo necesario a las que nos lo soliciten.

“El Gobierno ha aprobado el Plan de Acción para la Internacionalización de la Economía Española 2021-2022 con cinco líneas definidas, del que deriva el Plan Estratégico del ICEX 2021-2022 con seis ejes estratégicos; pues bien, en ningún plan se considera el problema de la inseguridad a la hora de apoyar a las empresas”.

Usted fue director de Seguridad de Telefónica en México, uno de los países donde mayor presencia empresarial española hay y donde también tienen unos mayores índices de inseguridad del mundo, ¿cree que la seguridad (o su falta) puede ser un problema para las empresas españolas en Latinoamérica?

Mi experiencia mexicana ha sido por siete años, cuatro como Consejero de Seguridad de la Embajada de España y tres de director de Seguridad de Telefónica, y anteriormente otros cuatro años en Guatemala también en labores de seguridad institucional, durante esos años puedo decir que ninguna empresa española grande que ha tenido oportunidad de negocio, ha dejado pasar esta por los índices de inseguridad. Otro asunto es que hayan sufrido más o menos durante la operación, o que la propia situación hiciera que el negocio fuera inviable y de ahí tener que salir del país.

Para las empresas pequeñas sí es un problema desde el inicio asumir los costes de protección, tanto física como jurídica; es una partida que no se pueden permitir, por eso es necesario el apoyo del gobierno español.

Recientemente el Gobierno ha aprobado el Plan de Acción para la Internacionalización de la Economía Española 2021-2022 con cinco líneas definidas, del que deriva el Plan Estratégico del ICEX 2021-2022 con seis ejes estratégicos; pues bien, en ningún plan se considera el problema de la inseguridad a la hora de apoyar a las empresas. Se menciona, como línea general, la necesidad de aumentar la resiliencia del sector exterior, potenciando todos los instrumentos públicos a disposición de las empresas.

¿En qué países pueden ofrecer actualmente sus servicios?

Teniendo en cuenta que buena parte de nuestro trabajo se basa en el empleo de información residente en Internet, no es aventurado decir que podemos ofrecer servicios de inteligencia en cualquier lugar del mundo.

Para complementar esta capacidad con servicios sobre el terreno hemos cerrado acuerdos con empresas operativas con amplio alcance internacional. Y si nuestros clientes nos pidieran actuación física en países donde éstas no lleguen, tenemos recursos y contactos suficientes para encontrar la manera de apoyarles.

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