Dispositivos protegidos, una garantía para el teletrabajo

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Pedro González

Aunque en otros países es una práctica habitual, la introducción del teletrabajo ha tenido que ganar impulso rápidamente en España. Todavía queda camino por recorrer, puesto que todavía hay empresas que no cuentan con la infraestructura técnica necesaria para llevarlo a cabo, pero poco a poco se van viendo mejoras que hacen que, quizá en no mucho tiempo, se convierta en una realidad extendida en las empresas españolas.

Los nuevos tiempos y escenarios profesionales presentan un cambio de paradigma en los que los entornos corporativos no forman el eje central de la actividad laboral, por lo que estar presente físicamente no es indispensable. No cabe duda de que el teletrabajo ofrece grandes beneficios, pero también presenta nuevos retos y, por tanto, es necesario buscar nuevas soluciones a los problemas que puedan surgir. En este sentido, desde Kingston destacamos que las áreas en las que más se está trabajando son las de la movilidad y seguridad de los datos, uno de los principales activos de las empresas en la era moderna.

Para poder implementar de forma efectiva y eficiente el teletrabajo, además de permitir que los datos puedan ser transportados de un lugar a otro, es fundamental optimizar también la seguridad de toda la información que se encuentra en movimiento. De hecho, a raíz de la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), este aspecto se ha convertido en uno de los principales deberes de cualquier modelo de negocio.

El cifrado de datos, aspecto clave para proteger la información corporativa en el teletrabajo

USBs, SSDs, tarjetas de memoria…son muchos los sistemas de almacenamiento físico que se emplean para guardar información corporativa, por lo que es crítico que todos estos dispositivos cuenten con características técnicas específicas en aspectos como velocidad, espacio disponible y, sobre todo, seguridad.

Ante este escenario, en Kingston animamos a las empresas a utilizar dispositivos cifrados, ya sea tanto por hardware como por software, para ofrecer los más altos estándares de seguridad de datos corporativos, así como cumplir con los requisitos que demanda la regulación actual. En este sentido, los dispositivos que incorporan el cifrado como medida de seguridad son elementos clave y una práctica de calidad para la estrategia de protección de datos, puesto que garantizan la salvaguarda de la información ante un ciberataque, la pérdida o robo del dispositivo, etc.

Por otra parte, implementar dispositivos cifrados es muy sencillo desde el punto de vista técnico, pero especialmente en el plano operativo, puesto que no se requieren grandes nociones tecnológicas para poder disfrutar de las ventajas que ofrece el cifrado de datos. En el caso de los SSD, por citar un ejemplo, tan sólo es necesario instalar este dispositivo en el equipo para que, automáticamente, cifre los datos que se almacenen en él, protegiendo así su integridad.

En definitiva, en tiempos de teletrabajo, las empresas tienen ante sí el reto de garantizar la seguridad de la información, sin que esto suponga ningún impedimento en términos de movilidad y accesibilidad.Pedro González es desarrollador de negocio de Kingston enEspaña