La mejor mascarilla para correr

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María Jesús Núñez

Todos nos hemos informado de la conveniencia del uso de la mascarilla facial en estos tiempos de Covid-19, incluso de fabricación casera, pero nos preguntamos, ¿qué tipo de mascarillas deberemos llevar al hacer deporte al aire libre, si es que debemos llevarlas? En principio, siempre que salgamos a hacer deporte en áreas concurridas y no podamos respetar la distancia de seguridad, deben utilizarse. Es lógico utilizar las que están homologadas para la filtración y protección, pero ante la escasez, es preferible utilizar la que tengamos.

A la hora de hacer deporte se producen unos flujos intensos de aire espirado. Por ejemplo, durante la carrera o en el ciclismo, al toser o estornudar, incluso al respirar, las partículas se dispersan por el aire durante unos segundos y si alguien está cerca, puede quedar expuesto al atravesar el rebufo.

La Universidad Católica de Leuven (Bélgica) y la Politécnica de Eindhoven (Países Bajos) realizaron un estudio comprobando que las partículas de saliva, durante el movimiento y en diferentes ángulos, pueden ser contagiosas, si nos introducimos en esa área. Por tanto, lo que antes del 14 de marzo era una ventaja, ir al rebufo del compañero mejoraba el rendimiento, ahora se convierte en un peligro para la salud.

¿Qué le pedimos a la mascarilla para correr?

Para hacer deporte la mascarilla debería ser cómoda, porque ya nos conocemos y si no es cómoda, no la usaremos. Aunque, ante todo, deberíamos dar prioridad a la capacidad del filtrado y protección. No sirve cualquier mascarilla de material técnico/textil. También debería tener un buen ajuste, que no se caiga y que no apriete en exceso.

Una buena transpiración, para evitar el microclima bajo la máscara, es otra característica importante. En general, las mascarillas se humedecen rápidamente con cada inhalación, mayor cuanto más aumenta la intensidad del ejercicio. Esto conlleva a una reducción de la eficacia del sistema de protección, con acumulación de microorganismos y, en especial, de virus.

¿Cuánto duran las mascarillas?

Los sanitarios las utilizan 8 horas, pero no las someten a flujos intensos de ejercicio y humedad, por lo que debemos interpretar que la duración sería inferior, aunque no está evaluado.

¿Qué materiales son los idóneos para las mascarillas?

– Para las máscaras caseras, mejor de algodón. Se toleran muy bien y transpiran, además se lavan bien.

– En el deporte, los tejidos serán transpirables y sin algodón, ya que absorben el sudor y se humedecen con facilidad.

¿Cuáles son los inconvenientes que vemos en las máscaras durante el ejercicio?

– El primero, el grosor de la mascarilla, ya que al cubrir nariz y boca se produce una resistencia a la respiración, hay una evidente limitación del aire, algo que en el momento de realizar deporte puede ser incómodo y reducir el rendimiento.

– También se produce mayor sudoración en la zona cubierta por la mascarilla, creando un microclima cálido y húmedo producido por la respiración, generando un aumento de las secreciones nasales y de sudoración.

– Por último, no olvidemos que, al usar mascarilla, las gafas, si las llevamos, se empañan y vemos mal. El truco es lavar los cristales con agua y jabón antes de usarlas.

¿Por qué se llaman FFP1, 2 o 3?

Son las siglas de Filtering Face Piece, y la numeración final indica el porcentaje de eficacia de filtración mínima, y las distinguimos según su certificación:

1. Certificadas por la normativa de la Unión Europea.

– Mascarillas FFP1: tienen una eficacia del filtrado de partículas del 78%

– Mascarillas FFP2: eficacia mínima del 92%

– Mascarillas FFP3: eficacia mínima del 98%

2. Certificadas por el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) de los Estados Unidos

– Mascarillas N95, con filtro de protección personal. Las N95 son equivalentes a las FFP2, aunque tienen una eficacia del filtrado de partículas del 95% (frente al 92% del FFP2)

3. Certificadas por las autoridades de China.

– Mascarillas KN95: ofrecen la misma eficiencia del 95% en el filtrado.

Las mascarillas tipo FFP2, N95, KN95 o FFP3 son las aptas para no contagiarnos ni contagiar.

En cuanto a los filtros, están contraindicados en el deporte, pues no evitan que uno mismo pueda transmitir la infección a otra persona de forma inconsciente. Existen mascarillas para running, para esquí, ciclismo, con propiedades muy útiles. Son anti-salpicaduras, anti-polución, pero no están homologadas para la prevención de virus o bacterias y por tanto no te protegen frente al Covid-19.

¿Podemos fabricarnos en casa una mascarilla efectiva?

En principio, sí podemos fabricarlas en casa y el consejo para elegir los materiales más adecuados es que debemos tener en cuenta el tamaño de este virus que puede medir entre 80-120 nanómetros. Cuanta más variedad de tejido introduzcamos en nuestra mascarilla, mayor va a ser su eficiencia. Por ejemplo, si combinamos algodón-seda, algodón-gasa, algodón-franela, la eficiencia es superior al 80% para partículas menores a 300 nanómetros y, si son partículas mayores, la eficiencia es del 90%.

¿Podemos reciclarlas?

En principio podemos lavarlas en lavadora a alta temperatura y someterlas durante 30-40 minutos a 70ºC, siempre que no lleven filtros, pues deberíamos quitarlos antes de la limpieza. En entrenamientos de una hora, aproximadamente, la mascarilla FFP2 o FFP3 puede utilizarse durante una semana. Hemos de observar si el deterioro limita la función y optar por una nueva.

Actualmente, estamos en continua evolución y prestaremos atención al mercado de las mascarillas deportivas, al descubrimiento de nuevos materiales y a confecciones más apropiadas a las necesidades del deportista. En concreto, ya hay compañías españolas que están fabricando mascarillas con diseño específico para correr o montar en bici. Mascarillas que permiten flujos altos de aire, insistiendo en el confort, en el cuidado de la piel y por supuesto, en la protección frente al virus.

Protegiéndonos en el deporte también protegemos a los demás.