Pistolas táser, el nuevo arma de la Policía Nacional

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La pistola eléctrica táser, la nueva herramienta de la Policía Nacional

El Ministerio del Interior inicia los trámites para que la Policía Nacional cuente con pistolas táser en Madrid. Unos dispositivos de defensa seguros y más moderados que las armas de fuego.

La capital quiere contar con 200 pistolas eléctricas de tipo táser para repartirlas entre las 22 unidades de distrito y en unidades específicas de la Policía Nacional. En cada vehículo policial se instalará una pistola eléctrica y también una cámara de visionado y grabación para registrar cualquier intervención.

Esto supone una inversión de 500.000 euros, cerca de 2.000 euros por dispositivo.

Los agentes recibirán instrucciones para poder trabajar con este tipo de armas y tendrán que superar una capacitación específica. Este tipo de pistolas eléctricas están diseñadas para inmovilizar con descargas que imitan las señales nerviosas y confunden a los músculos, sobre todo los brazos y las piernas.

Las pistolas táser se utilizarán cuando no sea posible inmovilizar o detener la fuga de una persona que esté generando un peligro. De esta forma, se paralizará temporalmente el cuerpo de quien recibe la descarga de una manera segura, tanto para el agente como para el detenido.

Con los táser se puede disparar a 7,5 metros del objetivo, pero la distancia idónea es de entre tres y cinco metros.

Hasta la fecha, el uso de estas pistolas estaba limitado a funcionarios especialmente habilitados, tal y como se recoge en el artículo 5.1 del Reglamento de Armas (Real Decreto 137/1993, de 29 de enero). Esto se debe a que para hacer uso de este tipo de armas se exige una formación específica.

Por el momento, las pistolas táser sí están permitidas para la Policía Nacional pero se excluye la dotación de ellas para la Guardia Civil.