Cultivadores de marihuana durante el confinamiento, hombres que se lían a tiros en la plaza de un pueblo...

Las detenciones y multas de la Guardia Civil: el hombre que huyó a nado en Las Galletas

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Con el paso del tiempo la gente, a medida que se prolonga el confinamiento aumenta el número de anécdotas, algunas increibles, relacionadas con las multas y detenciones de la Guardia Civil. La última podría parecer extraida de una película de James Bond.

La Guardia Civil ha detenido a un hombre que huyó y se arrojó al mar cuando iba a ser identificado por los agentes en la localidad de Las Galletas, perteneciente al municipio de Arona, en Tenerife. Los hechos ocurieron así: Unos agentes de la Guardia Civil pertenecientes a la Compañía de Playa de las Américas, cuando se encontraban prestando servicio el pasado día 12, localizaron a un hombre que se encontraba en la vía pública de Las Galletas. Al dirigirse a identificarlo, al objeto de conocer el motivo de encontrarse fuera de su domicilio, éste comenzó a correr portando un bolso en la mano y en dirección a la costa.

Cuando ya se encontraba cerca del mar y a pesar de las órdenes de los agentes para que depusiera su actitud y frenara la huida, se arrojó al mar en una zona rocosa, pudiendo observar los agentes como se sumergía y emergía nadando con dificultades, logrando aferrarse a una roca hasta que se le perdió de vista.

Pensaban que se había ahogado e intervino el Grupo de Rescate e intervención

De forma inmediata se activó un dispositivo de búsqueda para localizarlo y no para que pagara ponerle la correspondiente multa, sino para salvarle la vida. El dispositivo se mantuvo durante todo el día con resultado negativo y en él participaron las siguientes unidades de la Guardia Civil y servicios de emergencias: Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM), Servicio Marítimo Provincial, Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC), helicóptero y personal del GES, Policía Local de Arona, Protección Civil de Arona, etc.

Paralelamente, a la búsqueda y en horas nocturnas del mismo día, la Guardia Civil recibió la denuncia de una mujer por la desaparición de su marido, el cual no había vuelto a su casa tras salir a dar un paseo. Tras investigar los agentes si pudiera tratarse del varón que se había arrojado al mar, todos los indicios relacionados con edad, complexión y demás circunstancias confirmaron que se trataba de la misma persona.

A primera hora del día siguiente, se continúo con las labores de localización. Sin embargo, a las 12:00 horas, aproximadamente, el acusado se presentó voluntariamente en el Puesto Principal de la Guardia Civil de Playa de las Américas, manifestando a los agentes que durante el dispositivo de búsqueda estuvo escondido en una cueva hasta que a las 23:00 horas la abandonó y se fue a su domicilio.

En ese momento, los agentes procedieron a su inmediata detención como presunto autor de un delito de desobediencia grave a los agentes de la autoridad en relación con las medidas establecidas en el Real Decreto de Estado de Alarma, poniéndolo a disposición del Juzgado de Instrucción nº 4 de Arona.

Cultivadores de marihuana que se saltaban el estado de alarma

Además, agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al  Puesto de Torrelaguna, han logrado detener en el marco de la “operación Mencil” a seis personas y desmantelar dos plantaciones  de marihuana que estaban ocultas  en  viviendas unifamiliares de Venturada e Illescas.

La investigación se inició tras localizar los agentes una vivienda ubicada en una urbanización de la localidad de Venturada, a la que acudían con asiduidad los ahora detenidos, saltándose el estado de alarma, alternando sus visitas para evitar ser denunciados en caso de ser identificados.

Ante las fundadas sospechas de que en el interior del domicilio pudiera albergarse algún tipo de actividad delictiva, se procedió la semana pasada a la entrada y registro de la vivienda de Venturada,  donde los guardias civiles hallaron una plantación de marihuana distribuida por toda la vivienda en avanzado estado de germinación.

“Pinchazo” en la red eléctrica para desvirtuar el alto consumo necesario para hacer crecer los cogollos

En el interior de la vivienda se localizó a dos personas, que eran los encargados del cultivo y cuidado de las plantas y sobre los que los agentes habían centrado su investigación, procediendo a su detención. Así mismo se intervinieron 587 plantas de marihuana, documentación, fertilizantes, lámparas y maquinaria para la elaboración y cultivo de sustancias estupefacientes. También se detectó un “pinchazo” en la red eléctrica, realizado para desvirtuar el alto consumo eléctrico y pasar desapercibidos.

Fruto de la investigación, los agentes encontraron indicios que les hicieron sospechar  que en el municipio toledano de Illescas pudiera encontrarse otra vivienda relacionada, procediendo a abrir una segunda fase para el esclarecimiento de los hechos.

Por ello, el 4 de abril se procedió a la entrada y registro de esta vivienda, hallando los agentes sacos que contenían más de 8 kilogramos de marihuana, 3.000 euros en moneda fraccionada, garrafas de fertilizantes, 2000 gramos de MDMA, básculas y envasadoras. Además procedieron a la detención de las cuatro personas que se encontraban en la vivienda.

Los detenidos son seis hombres de origen albanés, con edades comprendidas entre los 30 y los 45 años de edad, a quienes por estos hechos se les imputan delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico.

No es el único caso estrambótico. Ayer se supo que Guardia Civil había denunciado a 23 personas que estaban celebrando la festividad de la localidad de Las Navas de Madroño (Cáceres), en plena calle en la localidad y a otra persona que se saltó las medidas de confinamiento establecidas por el actual estado de alarma, para salir a la Plaza Mayor del municipio de Malpartida (Cáceres), y realizar varios disparos al aire con una escopeta.

El hombre que se lió a tiros en la plaza de un pueblo de Cáceres durante el confinamiento y fue detenido por la Guardia Civil

Los hechos, ocurridos el pasado 12 de abril, fueron grabados en vídeo y difundidos por redes sociales, lo que permitió a los agentes del Instituto Armado la rápida identificación del autor, a quién se le ha retirado el arma y la documentación que ampara su tenencia, además de haber sido denunciado por la Guardia Civil por saltarse el confinamiento de manera injustificada y usar un arma de fuego de modo negligente o temerario.

De este modo, esa misma tarde, la Guardia Civil aprehendió la escopeta al autor de los hechos, su guía de pertenencia y la licencia de armas, además de cinco cartuchos de fogueo que, al parecer, fueron los que habían sido utilizados en los disparos. El denunciado manifestó a los agentes haber realizado los disparos con la intención de celebrar la festividad que ese día suponía, pues es tradición en su pueblo celebrarlo de esa manera.

No es la primera ni la ultima historia truculenta a la que nos hemos enfrentado y nos vamos a enfrentar, en días pasados un padre fue detenido con su hijo recogiendo espárragos, uno de ellos iba a pie y otro a caballlo. También fue detenido un menor en un Quad, y unos excaladores se pusieron a jugar al escondite con la Guardia Civil en plena montaña para evitar ser multados.