Indignación entre los sindicatos policiales contra la directora de la Guardia Civil y Marlaska

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Guardia Civil María Gámez

El pasado viernes la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, sacó pecho sobre la actuación de la Benemérita y sobre las medidas que se habían tomado para proteger la salud de los agentes. En lo que respecta al área de recursos humanos, el Mando de Personal, Teniente General, Francisco Díaz, explicó que además de la realización de test de detención, desde antes de la declaración del estado de alarma se comenzaron a tomar todo tipo de medidas, desde cierre de los centros de enseñanza a medidas de conciliación familiar y de teletrabajo, etc.

Fuentes sindicales consultadas por Escudo Digital difieren por completo de la versión que se ha dado de los hechos por parte de la directora general y sus hombres de confianza. Es más, muchos trabajadores, según dichas fuentes, han sido mandados de vuelta al trabajo tras dar positivo por coronavirus sin que se les hayan hecho nuevos tests, como en el caso de Irene Montero, para saber si habían desarrollado inmunidad y ya no contagiaban.

Es más, en algunas instalaciones de diversos lugares de España los trabajadores están apiñados y sin mantener las medidas de seguridad que rigen para el resto de la población. Se prima el cumplimiento de los horarios por encima de la seguridad, sin organizar franjas ni derivación a otros servicios, exactamente igual que al principio de la crisis, cuando un mando, informan fuentes de la Benemérita, “llegó a decir a los agentes que no se pusiera la máscara porque daba mala imagen”.

El drama de los guardias civiles de Castilla – La Mancha

La AUGC ha denunciado la situación de los guardias civiles de Castilla-La Mancha, obligados a desplazarse a centenares de kilómetros para hacerse las pruebas. Es un administrativo, sostienen, quien les obliga a incorporase al servicio y les da el alta. La versión difiere por completo de la que ha dado la directora general de la Guardia Civil. Según la AUGC, para hacerse las pruegbas se ordena que se haga uso del vehículo particular, ignore sus síntomas o malestar físico y se haga, en algunos casos un trayecto de más de 500 kilómetros, y cruzarse hasta cuatro provincias como los casos que se inician desde Ciudad Real,  para realizarse unas pruebas que tienen una duración de menos de media hora, y que sin duda se podrían haberse realizado en su misma provincia, como ya se había venido haciendo anteriormente.

En las cuentas de Twitter de AUGC y Eurocops se ha advertido de la cascada de denuncias judiciales a las que puede enfrentarse el Gobierno por no haber respetado las condiciones de seguridad de los agentes.

También le recuerdan al Gobierno que debe cumplir con el tercer tramo de equiparación salarial entre policías y guardias civiles y los cuerpos policiales autonómicos.

Jusapol, el Sindicato más beligerante, que no se conformó con el acuerdo firmado por los representantes sindicales, porque dejaba fuera a los compañeros que iban a pasar o habían pasado a la reserva, también está publicando tweets en los que denuncia que se facilitaron mascarillas caducadas. Y que hubo un tiempo en el que había que pedirle a los mandos permiso para ponérselas.

Al día de hoy, hay 1.011 guardias civiles infectados por el coronavirus y otros 806 aislados por prevención. Son ocho los que han muerto como consecuencia de la pandemia, y se pide que su fallecimiento se considere en acto de servicio.

También hay tweets en los que se recuerda que no han renunciado a sus vacaciones, sino que se las han quitado.

Al tratarse de un cuerpo militarizado, la libertad de expresión en el ámbito de la Guardia Civil está mucho más limitada que en el caso de la Policía Nacional. “Existe miedo a hablar, como si viviéramos en los tiempos del Cabo Manuel Rosa, que fue encarcelado por defender los derechos mínimos que tiene que tener cualquier ser humano, y en este caso es la salud”, ha manifestado a Escudo Digital un agente de la Guardia Civil afectado por los problemas que está viviendo el cuerpo en Castilla – La Mancha. El cabo Manuel Rosa, fundador de la AUGC, era partidario de la desmilitarización de la Guardia Civil. También lo era Podemos, que parece haber dejado aparcada esa pretensión, como le ocurre a todos los partidos cuando llegan al poder.

Sale más barato que no tengan derechos. En respuesta a una interpelación de Vox, Grande Marlaska manifestó que el Gobierno no tiene la previsión de suprimir el carácter militar de la Guardia Civil, así como tampoco de unificarla con la Policía Nacional”. Así lo recogía ECD . La Directora General de la Guardia Civil nunca se ha pronunciado, de momento, al respecto, al menos en público.