AESTE denuncia la negativa de asistir a las personas mayores en los hospitales

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Fachada de la residencia de ancianos de Nuestra Señora de Consolación en el barrio de Triana de Sevilla, donde han sido aislados 95 ancianos y 10 monjas
Fachada de la residencia de ancianos de Nuestra Señora de Consolación en el barrio de Triana de Sevilla, donde han sido aislados 95 ancianos y 10 monjas. Foto: Europa Press

Vivimos momentos muy difíciles y con la pandemia del coronavirus las personas mayores son las más afectadas. En algunos países, como Bélgica, ya han anunciado que no tiene sentido llevarlos a los hospitales, pero en países como España es complicado entender que se recomiende que los residentes de geriátricos que sufran demencia y problemas físicos que les debiliten mucho deberán ser tratados con curas paliativas en las mismas residencias.

Pese a que tanto en España como en el extranjero siempre ha existido el triaje, lo que puede traducirse como el protocolo e intervención – aunque no deja de ser un método de selección y clasificación de pacientes empleado en la medicina de emergencias y desastres -, medidas como las de Bélgica chocan con la mentalidad de nuestro país, donde en hospitales como El Clínico de Madrid, considerado como uno de los mejores del mundo en cuanto a enfermedades coronarias, se ha salvado la vida de pacientes muy ancianos sin escatimar en medios.

“Va a producirse un impacto brutal en toda una generación”

Según la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (Aeste)“las autoridades sanitarias están negando la asistencia a las personas mayores en los hospitales”, lo que “va a suponer un impacto brutal en toda una generación”. Así lo manifestaron desde la organización en un comunicado que desgrana los datos publicados la semana pasada por la Comunidad de Madrid en los que se indicaban que, en marzo, habían fallecido 1.065 personas que estaban en alguna residencia de la región (760 en residencias y 305 en hospitales), “mientras que el número de personas fallecidas en marzo de 2019 ascendía a 900, según los datos aportados por la propia Comunidad”.

El anuncio de la Generalitat, de que iba a tratar a los enfermos ancianos que viven en residencias en las mismas, ha puesto sobre el tapete la complicada situación de muchas personas que viven angustiadas por la situación de sus mayores.

Quim Torra recula tras las declaraciones controvertidas y confusas de su consejera de Salud

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha admitido este jueves que el Govern ha cometido errores a la hora de informar sobre la situación de las residencias de ancianos afectadas por el coronavirus: “Hay cosas que la Generalitat no ha hecho bien. No ha hecho bien en informar de la situación de las residencias con la claridad que lo tendríamos que haber hecho desde el primer momento”. La diputada del PSC en el Parlament, Assumpta Escarp, ha acusado al Govern de “dar mensajes contradictorios” en respuesta a las declaraciones de este jueves de la Consejera de Salud, Alba Vergés, que recordaba que es preferible que las personas que puedan se lleven a la gente mayor a casa.

En una entrevista en Cadena Ser Cataluña, recogida por Europa Press, el presidente de la Generalitat ha hecho autocrítica y ha lamentado que esta falta de información que ha dado el Govern “haya creado una situación de alarma social”.

El secretario general de la Asociación de Servicios para la Dependencia, Jesús Cubero, ha querido poner en valor el papel de los más de 300.000 trabajadores en todo el sector de residencias, teleasistencia y ayuda a domicilio, “que estos días están doblando turnos y arriesgando su propia salud para ayudar a las personas más vulnerables de nuestra sociedad. Una generación a la que debemos la Seguridad Social, el Sistema Sanitario y el Estado del Bienestar que ahora nosotros disfrutamos. Una generación que sacó adelante a sus hijos y nietos durante la última crisis económica, y que ahora se está viendo abandonada y maltratada por las autoridades sanitarias competentes”.

La respuesta a las declaraciones de Margarita Robles

Las declaraciones de Margarita Robles tras manifestar que iban a tomar medidas contra las residencias tras descubrir que muchos pacientes estaban muertos cundo intervinieron las fuerzas armadas, fueron muy criticadas en el sector, por el alarmismo que crearon. Cubero, en declaraciones a Europa Press, ha manifestado lo siguiente: “Lo que ocurre es que los servicios funerarios llegan con retrasos, los servicios de urgencia están saturados, como los médicos y enfermeros. Por la situación que estamos viviendo, no dan abasto y tardan más en recoger los cadáveres. Por eso sacó el Ministerio el protocolo de actuación”. En un momento tan complicado, imágenes como las que ha compartido El Monaguillo en su cuenta de Instagram conmueven y tranquilizan a muchas personas con mayores alojados en residencias.

En su boletín, AESTE afirma, en relación a la pandemia del coronavirus, que “ahora, y cuando los efectos de este descuido y de esta gravísima negligencia institucional están llegando a las residencias, la alarma social ha provocado que la UME, Guardia Civil y la Policía ofrezcan su ayuda humana por encima de su deber, procediendo a la labor de desinfección de espacios habitables y proporcionando el poco material de protección de que ellos disponen, seguimos reclamando que no se rechacen los ingresos hospitalarios de las personas mayores. Tienen el mismo derecho a ser tratadas y curadas que el resto de la población. Si algún político piensa que no tienen el mismo derecho a la vida que los demás ciudadanos, que sea valiente, dé el primer paso y que lo diga claramente. Se dan instrucciones cobardes de no aceptar los ingresos de personas mayores en los hospitales. Es una verdadera vergüenza”.

Reclaman con urgencia kits de diagnóstico rápido de Coronavirus para personas mayores y para profesionales en las residencias de ancianos

Según los datos de AESTE, la población que habita en los centros residenciales de la Comunidad de Madrid tiene una edad media de 80 años y, en más del 50% de los casos, tienen varias patologías asociadas y están polimedicados, por lo que son un colectivo muy vulnerable ante cualquier tipo de infección vírica extendida en forma de pandemia. “En España contamos con 366.000 plazas residenciales, más del doble de las camas del sector hospitalario en su conjunto. Y todas estas plazas residenciales, el 73% son de gestión privada, lo cual demuestra la importancia de estos centros cuyo trabajo diario es vital en la gestión de esta emergencia, contribuyendo a evitar el colapso de todos los hospitales”, explican desde la citada asociación.

Recalca que “en algunas residencias nos habíamos anticipado y habíamos tomado medidas preventivas (como la restricción de visitas y cierre de centros de día, y contando en la mayoría de los casos con la oposición frontal de las autoridades competentes) para evitar la propagación del coronavirus entre los residentes y personal de los centros”.

Desde AESTE señalan que las entidades a las que representan necesitan los kits de diagnóstico rápido de coronavirus en las residencias para los mayores y para los profesionales, así como los Equipos de Protección Individual, que se haga una desinfección y retirada rápida de los cadáveres en los casos de fallecimientos, y que se acepte el tratamiento a las personas mayores en los hospitales. “Venimos reclamándolo desde hace dos semanas y los mayores siguen sin recibir esa ayuda necesaria. Las autoridades les están abandonando a su suerte”, aseguran.