Prevé alcanzar los 300 respiradores al día en este fin de semana

Seat pone su tecnología al servicio de quienes luchan contra el coronavirus

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La fábrica de automóviles Seat está empeñada en arrimar el hombro y para ello ha puesto su tecnología a disposición de los profesionales de la sanidad que luchan contra el coronavirus. Desde hace apenas una semana, ha empezado a producir respiradores de emergencia en su fábrica de Martorell (Barcelona), después de que el dispositivo fuera autorizado por parte de la Agencia Española del Medicamento.

Como ha explicado el responsable del proyecto de respiradores de la firma automovilística, David García, a la agencia Europa Press, un equipo de trabajo de Seat se puso inmediatamente a trabajar sobre las alternativas técnicas que podían plantear para ayudar durante la crisis sanitaria del coronavirus y una de ellas fue la del respirador.

“Empezamos a buscar cómo podíamos fabricar en serie un respirador. Buscamos diferentes alternativas, elegimos la más sencilla de extrapolarla a una producción masiva. A continuación, adaptamos un diseño a sus materiales para realizar una producción masiva”, ha manifestado García. En este fin de semana, según sus previsiones, podrían fabricarse ya trescientos respiradores al día.

La carcasa del respirador es de acero inoxidable y han integrado el motor del limpiaparabrisas de los modelos Seat León para poder hacer el movimiento de las levas, mientras que para todo lo relacionado con tornillería y pasamuros utilizan piezas del coche para que sean fácilmente localizables. Como generador de energía se emplea una fuente de alimentación de ordenador.

David García ha explicado que toda la compañía está ilusionada e implicada en el proyecto y que una vez se termine la fabricación de estos respiradores, el departamento de expedición se encargará de enviarlos a los hospitales, según las peticiones que vayan llegando.

Se espera que este domingo ya estén con la producción diaria de 300 unidades que les ha pedido Sanidad

Todo el montaje es manual. Se van montando primero los motores con el cableado necesario y se emplean componentes fáciles de trabajar. Tiene el motor de limpiaparabrisas, piezas de resistencia como las que usan las lámparas de led y la fuente de energía de un PC (con su ventilador). “Esos son los componentes más importantes y hay que proveer stock para producción. También hay que tener un plan B de proveedores en la recámara. Unos los ceden gratis y otros nos cobran el coste del material. Pero todo el mundo se ha implicado”, señala.

“De la Zona Franca, traen las levas y la carcasa, de Seat Componentes (el Prat de Llobregat) traen los ejes y los elementos plásticos se hacen en mantenimiento de Martorell cortando con sus herramientas”, comenta David García. Son 80 componentes electrónicos y algunas de las piezas se modifican a mano. Tiene que ser fácil de hacer y técnicamente puede hacerse en cualquier parte del mundo.

En estos momentos hay unos 400 acabados, unos 100 al día, y esperan que este domingo ya estén con la producción diaria de 300 unidades que les ha pedido Sanidad. “Podemos abastecer las necesidades de España y se puede pensar en hacerlos para donde se precisen”, comentan desde la dirección del proyecto.

Varios operarios trabajan en la cadena de producción y montaje del proyecto de respiradores. Foto: Europa Press

El equipo de personas que trabajan en la fabricación de los respiradores oscila entre los 25 y los 30 trabajadores. También nos cuentan que cada día se ofrecen nuevos voluntarios, aunque van llamando a trabajadores, según su puesto en la línea, buscando que sea parecido a las necesidades que requiere este componente.

“Es impresionante ver a gente de diferentes especialidades dentro de la empresa, diferentes empleados y disciplinas que probablemente jamás se habrían visto en su vida, compartir un mismo proyecto en un corto espacio de tiempo, trabajar juntos por igual, con un volumen de energía asombroso. Hemos descubierto la faceta más humana de las relaciones personales en un momento en el que igual nos decían que la tecnología la estaba matando. Es una experiencia humana y emocional imposible de olvidar. Hemos demostrado que somos capaces de trabajar todos por igual, reaccionando en una respuesta automática ante la pandemia”, ha manifestado a “El Periódico de Cataluña” Patricia Such, responsable de los servicios médicos de Seat.