Las posturas entre ecologistas y agricultores y ganaderos parecen irreconciliables

¿Caza sí o caza no, en tiempos de confinamiento por coronavirus?

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Los agricultores y ganaderos defienden su derecho a cazar durante el confinamiento para proteger el medio rural

La caza, como los toros, levanta controversias tremendas entre sus partidarios y sus detractores. Incluso en estos momentos, en plena pandemia por el coronavirus. En zonas como Castilla-La Mancha, el aislamiento está provocando situaciones muy complicadas ante la proliferación de animales como corzos y conejos que hacen estragos en las cosechas y perjudican gravemente la economía de los agricultores y el medio rural en general, que no contempla la caza como una afición, sino como una necesidad tradicional.

Colectivos relacionados con el mundo rural, como ingenieros, agricultores y cazadores, han remitido un escrito al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico en el que insisten en que es “imprescincible” realizar acciones de control de fauna durante el estado de alarma para evitar daños a explotaciones. El escrito ha sido difundido por la agencia de noticias Europa Press. El manifiesto remitido a los dos Ministerios señala que agricultores, ganaderos y agentes del sector forestal han alertado de daños a cultivos por especies cinegéticas que también se están avistando en vías de comunicación y núcleos urbanos.

Además, estas entidades cargan contra las organizaciones ecologistas a las que acusan de “enorme irresponsabilidad” por el escrito que lanzaron hace unos días para tratar de impedir los controles de población, en contra del criterio del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Reclaman al Gobierno que no permita la caza para el control de poblaciones y que fomente medidas alternativas

WWF España, SEO/BirdLife, Greenpeace España, Amigos de la Tierra y Ecologistas en Acción remitieron el pasado día 16 de abril una carta conjunta al Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación y a la ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico en la que solicitan que no se permita ni avale la caza como medida para control de poblaciones de especies silvestres, especialmente durante el estado de alarma.

El escrito viene motivado por la avalancha de iniciativas de las comunidades autónomas para autorizar esta actividad  en el marco de la normativa de caza, con el argumento de controlar las poblaciones, en particular del conejo y jabalí, en prevención de daños a la agricultura y de riesgos para la sanidad animal. Estas acciones se están activando en las comunidades autónomas de forma masiva, después de que el Ministerio de Agricultura reclamara públicamente que se mantuviera el control sobre el jabalí.

Para Francisco Segura, coordinador de Ecologistas en Acción, “la ciudadanía no entendería que se den permisos para cazar durante el estado de alarma habiendo, como hay, medidas eficaces para prevenir, paliar y compensar los daños que pueda producir la fauna silvestre, que además son mucho menores de lo que habitualmente se da a entender”.

Para Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF España, “el problema de las sobrepoblaciones debe enfocarse desde otra perspectiva, aplicando un conjunto de soluciones más duraderas y menos costosas ambientalmente y sobre todo para conseguir un equilibrio natural de la fauna”. Para Asunción Ruiz, directora de SEO/BirdLife en España, “es necesario y posible encontrar un entendimiento basado en la ciencia y en información fidedigna para afrontar de manera más eficaz y sostenible una problemática que se repite año tras año”.

Los colectivos que piden acometer estos controles a través de la caza han suscrito este lunes el informe técnico ‘La importancia del control de fauna cinegética durante el estado de alarma‘, realizado por un grupo de 17 científicos y expertos.

Apoyan la petición la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA), Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (FEAGAS), Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE), Federación Española de la Dehesa (FEDEHESA), Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias, Real Federación Española de Caza (RFEC), Fundación Artemisan.

Asimismo, respaldan el informe por considerar que en la actualidad no hay una alternativa viable al control de poblaciones por parte del sector cinegético, la Asociación Interprofesional del Ovino y Caprino de Carne (INTEROVIC), Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (ASICI), Asociación Interprofesional de la Carne de Caza (ASICCAZA) y Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (ASOPROVAC).

El documento propone la posibilidad de efectuar el control de poblaciones cinegéticas durante el estado de alarma en aquellos casos en los que se estén produciendo daños a la agricultura o a la ganadería y cumpliendo las normas de prevención sanitaria imprescindibles en estos momentos. El estudio afirma que los animales salvajes provocan cada año entre 8.000 y 10.000 siniestros agrícolas en España.

Los cazadores se defienden de la demagogia con la que se ataca el sector de la caza y el desconocimiento del sector rural

Un perro de caza lleva en la boca un conejo

A su juicio, la postura del sector ecologista “muestra una vez más su profundo desconocimiento de la realidad del mundo rural” y tiene el “único objetivo de atacar con demagogia al sector de la caza”, aún a costa de provocar un “daño incalculable a miles de productores de toda España”.

En ese sentido, advierten de la“enorme irresponsabilidad” de consecuencias “incalculables” para el campo que cometerían las autoridades si atienden la petición de los ecologistas.

Además, defienden que en la situación actual el sector primario es aún “más relevante” porque garantiza el abastecimiento de alimentos a los ciudadanos, mientras otros, desde sus despachos, les niegan incluso la posibilidad de proteger sus cultivos y reses.

Por eso, los representantes del mundo rural afirman que no se está hablando de daños futuros ni hipotéticos, sino que es algo real ya que hay explotaciones con viñedos, cultivos leñosos, cereal, entre otros “arrasados por conejos, jabalíes o ciervos” y corderos atacados por jabalíes, zorros y lobos, con una “situación de máxima alerta de sanidad animal en muchas ganaderías”.

De hecho, recuerda que es necesario contar con autorizaciones expresas ya que solo se haría “en casos concretos” y cumpliendo con las normas sanitarias impuestas.

Firman el informe investigadores, catedráticos y doctores del CSIC y de las universidades de Córdoba, Politécnica de Madrid y las de Extremadura, Santiago, Lérida, León, Valladolid, entre las instituciones académcias, así como el director de investigación de Fundación Artemisan, Carlos Sánchez García-Abad.

La protestas de los ecologistas en La Rioja y el daño que están haciendo a las vides conejos y jabalíes en Extremadura

Un ejemplo de la postura de los ecologistas es la protesta que la entidad Amigos de la Tierra ha realizado contra el Gobierno de La Rioja. Considera que el Ejecutivo regional “ha cedido a las presiones de los sindicatos agrarios”. Los sindicatos agrarios han estado presionando a la administración “con continuas reclamaciones para autorizar la actividad cinegética, aunque estemos en período de confinamiento. Mientras, los ciudadanos debemos acatar el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 que ha paralizado todo el país. El anterior decreto incluso prohíbe el ejercicio de la caza”.

Para Amigos de la Tierra La Rioja “lo de control poblacional lo calificamos como caza y nada más. Estamos ante un hecho gravísimo, que tendrá consecuencias”.

El Gobierno de La Rioja, añaden, “se están acostumbrando a las excepcionalidades. Las excepcionalidades que aprueba el Gobierno de La Rioja se están convirtiendo en una norma en materia de medio ambiente. La más llamativa fue después de finalizar el período hábil del lobo, que se autorizaron batidas el 15 y 23 de febrero de 2020 para cazar lobos. Ahora toca otra más y más adelante ya veremos si hay más”.

Consideran, según informa Europa Press, que “se debe poner fin a la caza de depredadores como zorros y lobos, porque persiguiéndolos lo único que se consigue es el incremento de conejos y de ciervos, corzos, jabalíes… Lo efectivo no es quejarse cada dos semanas de los problemas que origina la fauna silvestre en la agricultura y la ganadería, sino reclamar el fin de la caza de zorros y lobos”, consideran desde Amigos de la Tierra.

Nos parece completamente irracional, con la que está cayendo a raíz del Covid-19, que los sindicatos agrarios busquen culpables de los problemas del sector primario en el medio natural (conejos, lobos). Sería mejor que trabajaran para atajar los problemas que tiene el campo riojano y español como la concentración de tierra, la imposibilidad de acceder a la tierra de jóvenes agricultores, el escaso poder negociador de cooperativas y otras empresas agrarias frente a la gran distribución, las dificultades de la agricultura y ganadería ecológica…”.

Hay que recordar que la producción de vino en La Rioja es uno de los principales motores de la economía de nuestro país. Solo en el 2018 La Rioja vendió 360 millones de botellas de vino en 126 países y aún así facturó 26 millones de euros menos con respecto al ejercicio del 2017. La Junta de Extremadura ha aprobado medidas excepcionales también para proteger las vides del daño que están originando especies como jabalíes y conejos.