Ocurrió en el Reino Unido

Una niña de seis años pudo morir ahogada por una mascarilla dentro de un Nugget de McDonalds

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La sociedad comienza a dividirse entre partidarios de las mascarillas a todas horas y los que denuncian que su uso continuo puede originar problemas de salud. Pero todos estarán de acuerdo en algo: no conviene encontrárselas rellenando ningún alimento. Y eso es lo que le ocurrió a la hija de Laura Arber, una madre británica que vio cómo su hija estuvo a punto de perecer ahogada por una mascarilla dentro de un Nugget.

Los nuggets fueron adquiridos en un local de la cadena McDonalds en Aldershot, Hampshire. La madre iba con sus tres hijos, y de repente la niña comenzó a dar síntomas de asfixia. La madre reaccionó con rapidez, y aunque tal vez lo más aconsejable en estos casos es recurrir a la maniobra de Heimlich, como explican enfermeras del Gregorio Marañón, salvó la vida de su hija.

Dentro de la boca había una mascarilla quirúrgica que había sido cocinada. Al inspeccionar los nuggets, vio que otro al menos también tenía relleno de mascarilla.

“Mi niña podría haber muerto. Era claramente una mascarilla. Se podía ver la costura y cómo de sólida era dentro de la comida”, ha manifestado Laura al diario The Sun. Para dejar una prueba fehaciente de lo ocurrido grabó un vídeo donde se podía ver la mascarilla dentro de la pieza de pollo.

Laura fue a protestar al establecimiento, y allí se defendieron afirmando que venían hechos de fuera. Lo más grave de todo afirma esta perpleja madre británica es que siguieron vendiéndolos al público.

Un portavoz de la multinacional ha manifestado que lamentan lo ocurrido y que “sienten mucho la experiencia de esta clienta”, pero han añadido que “hacemos hincapié en el control de calidad, siguiendo estándares rigurosos para evitar imperfecciones. Cuando el problema fue contado a nuestro ‘staff’ nos disculpamos, ofrecimos un reembolso completo y pedimos a la clienta que devolviese el producto para investigar más a fondo la situación y aislarlo”.