“La brecha digital generacional”, informe Universidad CEU San Pablo

La población de mayor edad, doblemente confinada

59
mayores ordenadores
Foto: Europa Press

Se están llevando la peor parte en esta crisis sanitaria. Se mire por donde se mire. El drama de las residencias de ancianos no tiene ni nombre. La virulencia con que el coronavirus ha tratado a los más mayores se ha saldado con la tasa más alta de fallecimientos en relación a otros rangos de edad.

El contagio les acecha, y encima, para los que están esquivando al virus, también hay otros problemas, como la brecha digital. Durante el estado de alarma se ha puesto en evidencia que, a la cuarentena vivida por los más mayores, en muchos casos en soledad, se le ha sumado otro ‘aislamiento’ por no estar conectados tecnológicamente. Doble ración de confinamiento; ni han podido salir, ni se pueden comunicar desde casa.

Cerca del 70% de esta población vive al margen del “mundo conectado”. Esta es la conclusión a la que ha llegado el profesor Leopoldo Abad, de la Universidad CEU San Pablo, al realizar en un informe “La brecha digital generacional: alfabetización para la e-inclusión de los mayores”. Al poner la lupa sobre esta realidad ha querido primero comprobar y luego hacer que trascienda, para “empoderar a nuestros mayores y no dejarles atrás en una sociedad digital cada vez más asentada”. (Ver vídeo adjunto)

https://www.europapress.es/videos/video-casi-70-mayores-sufre-brecha-digital-20200515103942.html?jwsource=cl

Casi el 70% de los mayores viven al margen de la sociedad digital, sobre todo a partir de los 74 años

El Instituto Nacional de Estadística (INE) arroja datos que refuerzan este problema: un 63,3% de los españoles, entre los 65 y los 74 años, ha entrado en Internet en el último mes, pero a partir de esta edad los encuestados ya no responden lo mismo. Un 69,3% de las personas que van de los 75 a los 84 años no lo ha hecho nunca y a partir de los 85 años el porcentaje sube hasta el 87,8%.

“Esta crisis ha concienciado a la sociedad del desamparo digital que sufren los mayores, y no solo a ellos mismos, sino también a sus familias”,opina Abad. Sin embargo, aunque queda mucho por avanzar, el profesor también reconoce que ya existen iniciativas que tratan de mejorar estas condiciones. Según el informe, las administraciones se han centrado más en mejorar y extender las infraestructuras que en procurar el conocimiento de toda la población. Pero nunca se puede generalizar, pues de hecho reconoce que se imparten cursos con el objetivo de fomentar un “envejecimiento activo”.

“La ventana del ordenador me ha servido para pasar mejor el confinamiento, gracias a los cursos de ‘la Caixa’”

Magda Ruiz es de las que quiere activarse, en concreto como alumna de los cursos de Internet de la Fundación “la Caixa”, por los que ya han pasado más de 800.000 personas. A su experiencia le pone estas palabras: “la ventana del ordenador me ha servido para pasar mejor estos días de confinamiento, gracias a los cursos de informática de ‘la Caixa’ para gente mayor. He podido hablar con mis nietos, llamar a gente que estaba sola, mantener abiertos talleres de poesía, de canto… Tengo mucha suerte de haber podido aprender las nuevas tecnologías”.

La asociación nacional Canal Senior también ha sido reseñada en el informe, pues elabora tutoriales propios para iniciar en trámites electrónicos y ofimática a personas de estas edades. Una labor casi de emergencia, puesto que de lo contrario “cuanto más se digitalice todo más abocados estarán a la exclusión”, avisa Leopoldo Abad.

Esta necesidad no es algo que solo exista en España. Grandparents and grandsons es una iniciativa financiada por la Comisión Europea, cuya labor también se destaca en el documento, y en la que quienes guían en el uso de las nuevas tecnologías son jóvenes estudiantes. Cyber-seniors, en Canadá, es una ONG que se dedica a esta misma misión.

Muchas propuestas que nunca son suficientes para la “e-inclusión”, pues aún queda mucha población al margen de lo digital y, por el contrario, hay mucho interés por parte de los más mayores por ponerse a punto en estos temas; sobre todo en ciberseguridad y privacidad, como revelan varias encuestas, pues cierto temor al acercarse a lo desconocido, como es lógico, no se lo quita nadie.