Encuesta de B-SAFE sobre la vuelta al trabajo presencial

Los españoles reclaman garantías anti-covid para reincorporarse al puesto laboral

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limpieza oficina

Sin llegar a quitarnos el sueño, el paulatino desconfinamiento y la idea de regresar a la oficina sí hace dar alguna vuelta de más antes de conciliar el sueño. No hablamos de ergofobia (miedo a ir al trabajo), que ya existía antes de llegar la pandemia, sino de cierta prudencia que hace mirar con recelo el puesto de trabajo presencial. Los empleados sí quieren reincorporarse, pero siempre que se cumplan las medidas de seguridad que consideran necesarias, además de recomendadas por Sanidad.

Para tomarle el pulso a este tema, B-SAFE, filial española de la multinacional de tecnología de la salud y seguridad corporativa Grupo Almas Industries, ha realizado una encuesta entre 1.200 trabajadores de distintos sectores profesionales. La conclusión más rotunda es que el 97% de los participantes consideran que su empresa “debe” tomar las prevenciones necesarias para evitar contagio. Así lo desean y esperan. Tanto es así que, para ello, el 89% está dispuesto a someterse a controles diarios de temperatura. Todo para sentirse confiados. El resto, prefiere ceder la confianza para tener más libertad y menos control.

Además, para la mayoría – un 68% de encuestados – estas precauciones deberán perdurar en el tiempo por lo menos hasta que haya una vacuna. Sin embargo, un 15% cree que sería suficiente hasta cuando baje el número de contagios, un 4% sólo mientras estemos en estado de alarma y los menos dispuestos a arriesgar, un 13%, mejor las dejarían ya para siempre.

Accesos con reconocimiento facial y sistemas de fichaje sin contacto, las soluciones tecnológicas preferidas

En cuanto a los recursos tecnológicos que consideran convenientes, más de la mitad optaría por reconocimiento facial en los accesos. Aparte de mascarillas y toma de temperatura (54%), el 34% ve con buenos ojos las cámaras termográficas también con control de la temperatura y desinfección de instalaciones, y el porcentaje que queda se muestra descreído en que pueda haber solución que garantice la no infección o contagio.

Ante la cuestión de mantener o no los sistemas de fichar vía web o app, sin contacto físico, un 66% dice preferirlo, mientras los demás no creen que haga falta si se limpia en condiciones.

El estudio de B-SAFE también ha aprovechado para tantear sobre el teletrabajo, una vez probado durante estas semanas de confinamiento. Y aunque hay estudios que dicen que la fórmula perdurará y que acabará implementándose una vez dado el salto, tampoco parece que mayoritariamente haya causado furor, según esta encuesta.

La balanza queda con inclinación evidente hacia lo presencial, con un 59% que ha manifestado querer volver a la oficina. No obstante, a la vez, un 33% estaría encantado de quedarse en casa trabajando al menos un día a la semana.

Del total, a la pregunta directa de si sienten miedo al pensar en reincorporarse, el 46% asegura que no, siempre y cuando haya prevenciones y seguridad. Más o menos el mismo porcentaje de los que piensan, que ya tomadas las precauciones y convertidas en rutina, las perpetuarían por si vienen más virus en un futuro.

Vista la radiografía, parece que pesan las ganas de salir ya y de hacer vida normal. Eso sí, con prudencia y con las cautelas comentadas. Desde luego, la muestra no se ha mostrado ni ergofóbica ni sospechosa del que denominan “síndrome de la cabaña” (no querer salir de casa después del encierro Covdi-19). Buena señal, cuando muchos trabajadores ya tienen un pie en la línea de salida para retomar la jornada presencial.