Chocó contra una moto de gran cilindrada que estaba aparcada en una pedanía de Murcia

Los órganos de Alicia, la niña fallecida en accidente de patinete, salvan la vida de dos niños

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Alicia, la niña fallecida en accidente de moto, cuyos órganos han salvado la vida de dos niños
Alicia, la niña fallecida en accidente de patinete, cuyos órganos han salvado la vida de dos niños (Antena-3)

Una niña ha muerto en un accidente, pero ha salvado la vida de dos niños al donar sus órganos. Podría haber sido la hija de cualquiera. Se llamaba Alicia y le gustaba montar en patinete. Lo solía hacer acompañada por su hermano. El pasado viernes sufrió un accidente al chocar contra una moto estacionada en la calle Hoya del Hurón, en la pedanía del Niño de Mula, en Murcia.

La menor fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital Virgen de la Arrixaca, tras ser atendida ‘in situ’ por los sanitarios. A las 12:45 horas de este sábado se confirmaba su fallecimiento. Según se ha publicado, la muerte cerebral tuvo lugar casi en el mismo momento de la colisión.

“Alicia era una niña muy emocional, muy dulce, muy especial”, afirma su madre

A la madre le preguntaron si quería donar los órganos de la pequeña a dos niños que se encontraban en tratamiento de diálisis, y esta recordó que en una ocasión la niña le había dicho que ella también quería donar sus órganos cuando fuera mayor. Fue un comentario espontáneo pronunciado al oir la conversación que mantenía su madre con una amiga.

Susana Griso ha tenido esta mañana una entrevista en Espejo Público, de Antena 3, con la madre y ha recordado el momento en que le comunicaron la muerte de la pequeña: “En ese momento me temblaba todo el cuerpo. Pude hacerlo gracias a que estaba un primo hermano conmigo que me acompañó durante todo el proceso. Me dieron unos minutos y mi primo me dijo que sería precioso que el corazón de la niña viviera en el cuerpo de otra persona porque sería que no muriera. Entonces recordé la conversación que tuve con la niña y lo hice sin dudarlo”, señala.

La madre añade:“Sé que mi hija estaría encantadísima. Era una niña que se sensibilizaba muchísimo con temas que consideraba de especial necesidad. Era hipersensible, cualquier cosa le afectaba. Era amante de los animales, era muy cercana, muy emocional, muy dulce, muy cariñosa, era una niña especial” y también recuerda lo que le dijo a los médicos:“Esto no lo estoy haciendo yo, lo está haciendo mi hija, sin dudarlo”.

Hay que recordar que nuestro país, con una tasa de 43,4 donantes de órganos por millón de habitantes, y cerca de 5.000 trasplantes anuales (13 diarios), lleva 25 años liderando esta rama de la medicina en todo el mundo. Somos los seres humanos que más posibilidades tenemos de recibir un transplante cuando lo necesitamos.