Un estudio revela las rutinas de cuidado y belleza durante el confinamiento

Una de cada tres españolas solo se arregla para videoconferencias durante el confinamiento

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una de cada cuato mujeres solo se arregla durante el confinamiento por coronavirus para las videoconferencias

Va a haber un antes y un después del confinamiento, tanto en el el ámbito de la belleza para las españolas como en otros sectores de la economía. El Covid-19 trae nuevas costumbres. Si bien las ventas de moda han disminuido hasta en un 80 %, hay ámbitos como el del homewear, o ropa de estar por casa, o la ropa deportiva que puede comprarse en Decathlon que están logrando defenderse. Prima la comodidad en la oferta de moda para primavera verano. Triunfan los colores fluor y neón y los tonos pastel, que pretenden transmitir alegría, al igual que el peinado con tupé ahuecado en el flequillo, apodado Arriba España, que pretendía subir la moral de las mujeres durante los difíciles años 40, antes de que llegaran los famosos y baratos zapatos de corcho topolino tan populares en los cincuenta.

Ahora, con esta nueva crisis motivada por la pandemia, el hecho de disponer de más tiempo libre ha permitido que las mujeres, ya sean teletrabajadoras o estén en el paro, cuiden más su piel y se den caprichos que antes no podían permitirse, y no por dinero, sino por falta de tiempo. Estamos hablando de prácticas como un baño relajante de espuma con aromas o una buena mascarilla capilar mientras están sentadas trabajando frente al ordenador.

La cosmética se defiende contra la crisis y lo hace bastante bien. La plataforma www.mytopbeauty.com presenta un estudio que analiza cómo se están cuidando las españolas y la atención que prestan a la belleza durante el confinamiento. Durante el estado de alerta, una de cada tres españolas solo se arregla para atender videollamadas. Y hay más datos: el 61,5% ha cambiado sus rutinas de belleza y cuidado personal. Un 45,5% aprovecha este tiempo extra para cuidarse más. No todo va a ser compaginar el trabajo frente al ordenador por la preocupación de los deberes de los niños y que no se nos queme el guiso de la cocina.

Pese a los memes sobre como vamos a acabar sobrados de peso tras el confinamiento, el 75,7% de las féminas no ha renunciado a la operación bikini. Hay tiempo para hacer ejercicio mediante tutoriales de Youtube, practicar el yoga y, sobre todo, dedicar gran parte del tiempo para mirarnos al espejo y, como la madrastra de Blancanieves, observarlo y mejorarlo. Algunas utilizan técnicas ancestrales como el masaje japonés del cutis, otras se decantan por la gimnasia facial y la inmensa mayoría recurre al uso de productos cosméticos mucho más que antes. Acaban con las reservas que tenían en casa y compran más.

“el 32% reconoce haber aprovechado la coyuntura para añadir nuevos pasos a su rutina y probar nuevos productos y marcas de venta por internet, otras solo se cambian de pijama y se duchan todos los días”

Como ya hemos dicho, un 45,5 % reconoce que presta mucha más atención a su cuidado facial desde la declaración del estado de alarma. Cremas hidratantes, exfoliantes, tónicos, sérums, hay tiempo para todo y muchas ofertas en el mercado.

Con la ropa ya es otro tema. Para una videollamada solo hace falta arreglarse de cintura para arriba, y los tacones han pasado a la historia. Se puede hablar con el pantalón del pijama sin que se entere el jefe, y solo una de cada tres mujeres reconoce arreglarse especialmente para las videollamadas.

Frente a la coquetería del 45,5% de las confinadas, un 22,7% confiesa sin pudor que sus rutinas estéticas se limitan a ducharse y cambiarse de pijama todos los días.

El 32% ha incorporado nuevos pasos, marcas y/o productos Cerca del 37% de las mujeres que han formado parte de este estudio afirma que su rutina de cuidados (en relación a productos y tratamientos en casa) es la misma que antes de empezar la crisis sanitaria. Sin embargo, el 32% reconoce haber aprovechado la coyuntura para añadir nuevos pasos a su rutina y probar nuevos productos y marcas de venta por internet.

Por su parte, alrededor del 14% ha optado por experimentar con trucos y recetas caseras “do-it-yourself: mascarillas a base de cacao en polvo y otros ingredientes culinarios, pepinillos para descongestionar las ojeras, etc.

El 44% de las mujeres se ha dado un “respiro” y afirma que ya no se arregla nada a la hora de vestirse. Un 27% de las encuestadas afirma peinarse y maquillarse cada día casi igual que si hiciera vida normal. En el grupo de las más vagas, hay de todo: un 55% echa de menos verse “guapa”, el 44,7% se siente “liberada”. El 88% echa de menos entrenar, el 86% ir de compras, y el 81%, arreglarse; casi un 88% de las encuestadas echa de menos ir al gimnasio o entrenar al aire libre, mientras que cerca del 86% añora acudir al punto de venta para ir de compras, y el 81%, arreglarse y verse mejor. Ir a la peluquería (78%), al centro de belleza (78%) y a su clínica de medicina estética (53,5%) serían los siguientes en el ranking.

Tres cuartas partes de las españolas está haciendo una preparación más intensa de lo habitual para la operacón bikini

Entre las españolas que no han renunciado a la operación bikini 2020, el 75,7%; casi el 30% está haciendo una preparación más intensa de lo habitual, mientras que el 22,5% está realizando prácticamente la misma rutina que años atrás y el 23,5% se lo está tomando con un poco más de calma.

My Top Beauty es una plataforma informativa y de valoración online que ofrece soluciones de belleza en forma de ranking gracias a las opiniones que comparten mujeres reales acerca de productos y tratamientos estéticos. El análisis de los cuidados de belleza de las españolas durante el confinamiento resulta por ello especialmente interesante.