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Interior

Crece la preocupación en la Policía por la implantación del Tren de Aragua en España

Los opositores al dictador venezolano Maduro exiliados en nuestro país han extremado la precaución ante la amenaza de este grupo criminal.

Periodista y escritor.

4 minutos

EE.UU. ha expulsado a El Salvador a dos centenares de miembros del Tren de Aragua. Foto: Europa Press.

¿Está el famoso Tren de Aragua auspiciado por el presidente venezolano Nicolás Maduro? El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muchos expertos y la comunidad venezolana en España están convencidos de que la organización criminal tiene nexos muy importantes con el régimen de Caracas. Pero existen dudas. La directora de Inteligencia Nacional de EE.UU., Tulsi Gabbard, ha declarado recientemente que sus agencias están divididas sobre la vinculación del Gobierno de Maduro con esta banda transnacional.

Trump se muestra convencido del ADN terrorista del Tren de Aragua y por eso deportó a dos centenares de migrantes venezolanos a El Salvador, donde se encuentran encarcelados. Maduro ha pasado al contraataque y ha acusado al expresidente colombiano Iván Duque de haber fortalecido al Tren de Aragua. El mandatario venezolano también aludió a la utilización de la organización criminal por parte de la oposición.

Mientras se dirimen las alianzas del Tren de Aragua entre los servicios de inteligencia y en la prensa, la Policía Nacional está muy preocupada por la implantación de este grupo en nuestro país. Según ha podido saber Escudo Digital de fuentes policiales, “el Tren de Aragua está emergiendo con mucha fuerza en España”. De hecho, hay un grupo policial creado específicamente para luchar contra la extensión de esta organización a territorio nacional. Los líderes de la oposición venezolana que residen en ciudades españolas han sido advertidos de esta nueva amenaza.

De Venezuela a España

Prueba del interés por ampliar sus tentáculos fue la detención en Barcelona, en marzo del año pasado de un miembro destacado del Tren de Aragua. El arrestado, con el historial de una Orden de Detención Internacional (OID) difundida por las autoridades venezolanas y una Notificación Roja de Interpol, era ni más ni menos que Gerso Guerrero Flores, el hermano del líder máximo.

Destacan en su amplio currículum delitos de terrorismo, tráfico de seres humanos, tráfico de armas, extorsión, blanqueo de capitales y asociación para delinquir. El detenido, encarcelado por orden del Juzgado Central de Instrucción número Cuatro de la Audiencia Nacional, finalmente fue extraditado. La Policía sospecha que la actividad de la organización criminal en España ha crecido desde este suceso.

España era hasta ahora el segundo destino preferido de los venezolanos, después de Estados Unidos. Pero las nuevas normas dictadas por el Gobierno de Trump han propiciado la salida de muchos ciudadanos y un cierto desapego hacia la política norteamericana. El exilio en España estaba tranquilo, aliviado, porque sentía lejana la posibilidad que el Tren de Aragua se instalara en España. “Todavía tenemos esa falsa seguridad de que no están aquí”, indica una venezolana residente en Madrid a este diario.

Esta persona detalló un encuentro que tuvo en un local de copas de la capital con un paisano: “Me cuenta que lleva un año en España, pero que se va a marchar a Estados Unidos. También confiesa que en nuestro país pertenecía al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas  (CICPC), el organismo de investigaciones penales del chavismo”.

A pesar de su apariencia oficial —comenta—, en Venezuela se sospecha de la participación del CICPC en la desaparición de opositores y de su vinculación el Tren de Aragua”. “Meses después me entero de que se ha marchado a Estados Unidos, donde le ha recibido un miembro del Tren de Aragua”, asegura. “Se puede aventurar que él y otros van a venir a España”, subraya.

Consolidación del Tren de Aragua

El Tren de Aragua se configura como una estructura criminal de tipo transnacional, que abarca distinta tipología delictiva: asesinatos, extorsiones, comercio de armas y narcotráfico. Nace en la cárcel de Tocorón, pero ahora está presente, aparte de en Venezuela, en Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y México. De pandilla carcelaria se ha transformado en multinacional. Entre sicarios y colaboradores, sus miembros pueden ser más de 3.000.

El Tren de Aragua comenzó a cobrar importancia en 2013, cuando Héctor Rustherford Guerrero Flores, “Niño Guerrero”, fue a parar tras los barrotes de Tocorón. Pronto se convirtió en pran, líder carcelario, y se dedicó a reforzar el grupo criminal.

De manera no oficial, el Gobierno venezolano  entregó el control de algunas prisiones, como Tocorón, a los pranes. Esta libertad de movimientos y los ingresos obtenidos por la delincuencia posibilitaron que se construyeran en la cárcel un zoológico, una piscina, un parque infantil, un restaurante y un club nocturno... Las prácticas de Pablo Escobar en Colombia han creado escuela. En septiembre de 2023, “Niño Guerrero” se fugó de la cárcel y se encuentra en paradero desconocido.

El secuestro exprés, seña de identidad

C. F. vive en España hace cuatro años y procede de la ciudad venezolana de Mérida. Según explica, “Aragua era un Estado dormitorio, con la capital en Maracay, ciudad que queda entre los Estados de Carabobo y Miranda. El distrito capital, Caracas, queda a dos horas si no hay mucho tráfico, de Caracas. Maracay siempre fue una ciudad donde residían personas que trabajan en Valencia o en Caracas. Era una localidad con altos índices de inseguridad, pero la brutalidad no apareció hasta el nacimiento del Tren de Aragua”.

Relata C.F. que en su ciudad “no hay un temor excesivo al Tren de Aragua, pero tengo amigos que han sufrido secuestros exprés. “Estos fueron los primeros golpes. Buscaban gente que creían que disponía de dinero, o ellos o su familia. Les daban 24 horas para entregar el rescate procedente de las cuentas bancarias. En otras ocasiones ‘acompañaban’ a la víctima al banco a sacar el dinero”, apunta. “Aunque se ha extendido por todo el país, la violencia se concentra en el Estado de Zulia, en Aragua y en Bolívar, donde están las minas”, añade.