El panorama que aguarda a los nuevos vigilantes de seguridad no es nada halagüeño. Si no hacemos algo, acabarán siendo los esclavos de la seguridad del siglo XXI.
Los vigilantes de seguridad son los grandes ignorados de la seguridad. Una oscura bruma cae como un gran manto sobre nuestra profesión, nos invisibiliza.
Más de un año después de que el Consejo de Ministros aprobara esta formación, solo se ha puesto en marcha en Aragón, Canarias y la Comunidad Valenciana.
Se hace necesario un Marco Legal Europeo que actualice y regule una actividad cada vez más demandada y que sumará seguridad a las distintas policías que conforman nuestro entorno.
Es grotesco que una Administración Autonómica no sea capaz de acortar los plazos y que puedas sólo esperar a la confección de la TIP por parte de la FNMT.