Lo recoge en un estudio Gran Thornton

Sólo una de cada diez empresas españolas cuenta con un sistema de ‘compliance’

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El magistrado Vicente Magro, durante su intervención en el Día del Compliance Officer

Aunque la situación está cambiando, queda todavía mucho camino que recorrer: sólo una de cada diez empresas españolas cuenta con un sistema de ‘compliance’ o sistema de gestión. En general, los empresarios muestran un “alto grado de desconocimiento” sobre esta materia y los riesgos penales que pueden derivar para la empresa y sus administradores, según un estudio de Grant Thornton.

El estudio destaca también que las compañías españolas muestran una “gran variedad” de aproximaciones al ‘compliance’: una de cada cuatro cuenta con un presupuesto específico para la materia y la mitad destinan a la misma menos de 10.000 euros.

El director de ‘compliance’ de Gran Thornton, Ignacio Ripol, ha asegurado que el reto de las empresas españolas es pasar de una visión negativa del ‘compliance’, consistente en evitar potenciales responsabilidades, a establecer una “verdadera cultura” de cumplimiento que consolide los principios éticos de la organización.

“Un tercio de las acciones contra administradores sociales en nuestro país se fundamenta en incumplimientos legales, de modo que la falta de desarrollo de la función de ‘compliance’ (cumplimiento normativo) en nuestro tejido empresarial es una importante amenaza”, ha añadido.

El temor de una hipotética sanción por infringir el derecho de competencia es de un 20%.

Los directivos han afirmado que los riesgos legales que más podrían dañar a sus compañías serían las sanciones administrativas (54%), seguidas de los cambios legislativos en su actividad y de las conductas delictivas de sus empleados, ambos con un 44%. El temor de una hipotética sanción por infringir el derecho de competencia es de un 20%.

En cuanto a los riesgos que los encuestados consideran que es más probable que afecten a su empresa, los “cambios legislativos en su actividad” ocupan la primera posición (50%), seguidos de las sanciones administrativas (28%), mientras que el 15% considera también probable una conducta delictiva de alguno de sus empleados.

Asimismo, para ocho de cada diez empresarios, la pérdida de credibilidad o reputación es el principal impacto de la comisión de delitos por parte de sus organizaciones. Un 71% se muestra preocupado por el coste de las sanciones por esos incumplimientos y un 57% teme que provoquen distorsiones operativas en su empresa.

Las principales ventajas de contar con un programa de ‘compliance’ son evitar sanciones económicas (22%), daños reputacionales y de imagen (15%) e implantar una cultura ética y de integridad en sus organizaciones (10%). Por detrás de estos beneficios, se sitúan la mejora del servicio al cliente, la credibilidad en el mercado y la responsabilidad con la sociedad.