El Pentágono alerta a sus tropas contra las pruebas de ADN genealógicas

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Soldados americanos

De un tiempo a esta parte, en Estados Unidos, están de moda las pruebas genealógicas. Sirven para averiguar la etnia de los ancestros de los habitantes de un país absolutamente heterogéneo en materia racial. En la serie Shameless, Carl Galllaguer, uno de los hijos pequeños del protagonista, se hace un test racial con la esperanza de encontrar raíces de raza negra, y se encuentra con que entre sus antepasados hay apaches. Gracias a ello, por “formar parte de una minoría racial” tiene más oportunidades de acceder a una academia militar. La serie sigue el rastro de la más rabiosa actualidad en Estados Unidos, pero puede ser que a partir de ahora cambien las normas. Según ha publicado la web military.com, desde el Pentágono se está desaconsejando a los soldados que se sometan a estos tests genéticos que analizan su ADN. La máxima autoridad militar no es ajena al temor la compra y venta de datos o su filtración al enemigo.

La información genética podría ser usadapara ganar batallas: conocer el ADN de un soldado da pistas al enemigo, considera el Pentágono

La información personal puede ser explotada o rastreada. No han transcurrido ni cien años desde la masacre contra los judíos en Alemania, y es fácil que nos planteemos hasta donde podrían haber llegado los nacionalsocialistas con semejantes herramientas para clasificar a a las personas en base a su ADN. Según military.com, los altos mandos recibieron un memorando la semana pasada en el que se les alertaba sobre la proliferación de ofertas y descuentos a soldados por parte de compañías dedicadas a dilucidar los misterios del ADN de quienes las encargan.

Los líderes del Pentágono consideran que es peligroso poner en manos de extraños nuestros secretos genéticos más íntimos. Los datos pueden ser almacenados o rastreados. La información genética podría ser incluso un valor para el enemigo. Los soldados que se las hacen ponen en riesgo sus datos personales y “crean consecuencias involuntarias contra la seguridad y pueden poner en riesgo tanto a las fuerzas conjuntas como las misiones a realizar”. El memorando ha sido firmado por Joseph Kernan, subsecretario de defensa de inteligencia, y James Stewart, secretario asistente de defensa de personal y asuntos de la Reserva. Una de las frases no puede ser más rotunda: “Los kits de ADN genealógicos comprados por correo pueden servirle al enemigo para atacarte” y añaden: “Hasta que se notifique lo contrario, se aconseja al personal militar del Departamento de Defensa que se abstenga de comprar y / o usar servicios genéticos de venta directa al consumidor”.

“hay que tener cuidado a la hora de saber a quién envían su ADN… Es mucha información en manos extrañas. Aprenden demasiado sobre ti”

El ex jefe de operaciones navales, el almirante John Richardson dijo en julio que las tropas deben “tener cuidado a la hora de saber a quién envían su ADN… Es mucha información en manos extrañas. Aprenden demasiado sobre ti”. Se sospecha que ha sido Richardson quien instigó a alto mando a tomar medidas, pero este extremo no ha sido confirmado. Sí han precisado en el memorando que entienden que existe una mayor preocupación en la comunidad científica ante el hecho de que personas y empresas puedan explotar el uso de datos genéticos para fines cuestionables” lo que podría inducir a una hipotética “vigilancia masiva y la capacidad de rastrear a las personas sin su autorización o conocimiento”,

Elissa Smith, portavoz del Departamento de Defensa, ha manifestado que la intención del memorando es que todos los miembros del servicio conozcan los riesgos que podrían surgir con las pruebas y se lo transmitan a sus tropas.

“El descubrimiento involuntario de marcadores que pueden afectar la preparación podría afectar la carrera de un miembro del servicio, y la información de las pruebas genéticas de venta directa al consumidor puede revelar esta información”, dijo. “Las pruebas realizadas por las compañías de datos genéticos genelógicos pueden o no proporcionar resultados confiables y precisos. Debido a esto, hasta una evaluación adicional, se aconseja que los miembros del servicio reciban esta información de un profesional con licencia en lugar de un producto de consumo”.

“El descubrimiento involuntario de marcadores que pueden afectar la preparación podría afectar la carrera de un miembro del servicio, y la información de las pruebas genéticas de venta directa al consumidor puede revelar esta información”

Ancestry y 23andMe son dos de las empresas que operan por correo y, según se ha publicado, ofrecen descuentos a los militares, se han defendido con el argumento de queque proteger los datos de los consumidores es una prioridad.

Gina Spatafore, portavoz de Ancestry, dijo que la compañía no comparte datos de clientes con aseguradoras, empleadores o vendedores externos. La compañía también protege la información personal incluso frente a la policía a menos que se vea obligada a compartir los datos “por un proceso legal válido, como una orden judicial o una orden de allanamiento”. Las cuentas pueden ser anuladas en cualquier momento.

Los precios de los tests de ADN genealógicos oscilan entre 100 y 500 dólares

Katie Watson, vicepresidenta de comunicaciones de 23andMe, cuyos precios de tests genealógicos pueden oscilar enre 100 y 500 dólares según la complejidad de los mismos, ha dicho que no se comparte información de clientes con terceros sin el consentimiento explícito de sus clientes y pueden elegir la opción de que se destruyan o se almacenen. Y añadió que los datos de genoma de los clientes están encriptados.

Steven Block, profesor de biología y física aplicada en la Universidad de Stanford, ha restado importancia al problema en declaraciones a Military.com. Aunque cualquier información de datos de genoma puede ser pirateada en un momento dado pese a las precauciones que tomen las empresas que lo realizan, afirma que solo se almacen un 1/1000 de los datos del ADN completo de una persona, y añade: “Con un hisopo físico, se puede tener una muestra de la información completa de ADN de un individuo y el potencial de hacer mucho más con ello que con el tipo de información limitada que las compañías de kits de ascendencia recopilan y almacenan “