El vicepresidente de Oracle, Santiago Salmerón, ha tratado sobre La IA en la Defensa Nacional, en un nuevo Desayuno Escudo organizado por Grupo Prestomedia y Escudo Digital, con la colaboración del Foro de Cultura, de Seguridad y Defensa, en el Club Financiero Génova, en Madrid.
Salmerón comenzó el acto aclarando que iba a “expresar opiniones personales” sobre “cómo la inteligencia artificial (IA) está afectando a los temas de defensa nacional en lo que se refiere a asuntos militares”.
Planteó un escenario hipotético a medio plazo: “Estamos en guerra, con drones que nos sobrevuelan, unos aparatos que gracias a la IA realizan reconocimiento facial y comprueban nuestra huella digital. Hay robots armados que ejecutan funciones de vigilancia. Surcan los cielos cazas no tripulados, conectados con bombas inteligentes. Además, todas las infraestructuras están dañados porque estamos recibiendo ciberataques. Para colmo, las campañas de desinformación minan la moral de la gente”.
El poder del algoritmo para la defensa
“Todo esto ya podría ser realidad ―afirmó―. Y se aglutina de forma planificada, orquestada, bajo algoritmos de inteligencia artificial. Estamos al comienzo de una nueva manera de hacer las guerras, en el albor de una nueva revolución y quien sea capaz de tomar ventaja va a revertir el escenario geopolítico y estratégico. La munición que se va a utilizar es el dato. No hay ninguna IA que aprenda de la nada, todas lo hacen de miles de millones de fuentes de datos de formatos diferentes”.
Recordó el ponente que la IA no ha nacido ahora: “Surge como concepto a finales de los años 40 del siglo pasado, un poco con la idea de replicar el pensamiento ser humano. Pero evoluciona por el el Big Data, el Machine Learning, la capacidad de computación…”.
En relación con las influencias entre ámbitos distintos, Salmerón señaló que “aunque hay tecnologías, como el GPS, que han pasado del uso militar al civil, lo que está sucediendo es lo contrario, el uso civil está condicionando la aplicación militar”.
La inversión en gasto militar
En cuanto a los retos, indicó las circunstancias que pueden dificultar la integración de la IA en los entornos militares, “como la tecnología, el personal y la cultura de las empresas y la sociedad con respecto a la defensa”. “No es fácil, porque los estándares civiles y militares son diferentes. El margen de error en la parte civil no supone consecuencias muy graves, muy distinto es en la parte militar”, apunta.
Sobre el tan traído y llevado porcentaje del PIB dedicado a defensa, Salmerón explicó que “donde más está aumentando el gasto militar es en aquellos países más cercanos a Móscú”. “Las naciones que menos invierte son las más lejanas de Rusia, como Portugal y España”, añade.
El liderazgo de Estados Unidos
De los actores protagonistas de la combinación entre IA y ejército, destacó el liderazgo de Estados Unidos: “Nada más ser investido presidente, Donald Trump marcó la IA como eje fundamental de su política”.
También aludió a China, la segunda en la lista: “Aunque empezó tarde la carrera de la IA, lo están haciendo muy bien, como por ejemplo con el reconocimiento de imágenes. Están invirtiendo mucho en temas de ciberseguridad, emulando un poco el modelo occidental. De hecho, entre 2010 y 2017 han multiplicado la inversión en empresas americanas de IA en un 350%”.
Y sobre Rusia declaró que “está muy por detrás, aunque despunta en propaganda y desinformación, en tratar de influir en los procesos electorales, en la generación de opinión de los países occidentales”.
Considera fundamental Salmerón la colaboración entre las empresas y el mundo militar, aunque comentó que surgen roces por el control de la propiedad intelectual, “algo que a las compañías no nos gusta ceder”. Concluyó su exposición advirtiendo que “la influencia de la IA en lo militar no es cosa de nuestros hijos o nuestros nietos; nos está ya afectando a nosotros”.