Ofrecía a sus víctimas falsas ofertas de trabajo

Una joven reconoce a su violador en El programa de Ana Rosa y le condenan a 8 años de prisión

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Hace poco más de un año, el 9 de julio de 2019, agentes de la Policía Nacional detuvieron en Burgos a un hombre de 45 años como presunto autor de la violación a una joven con la que contactó bajo el pretexto de una falsa oferta de trabajo. Una detención que en buena parte fue posible gracias a que ella le reconoció tres meses antes en un reportaje emitido en El programa de Ana Rosa.

En este programa, emitido en abril del pasado año, se contaba la historia de un estafador llamado Agustín Callejo, de 46 años, quien ofrecía falsas ofertas de trabajo a mujeres para conseguir una cita y abusar sexualmente de ellas.

Aquel espacio, en el que se pudo grabar al violador en acción tras una denuncia anónima y la investigación de dos periodistas que acudieron a una de sus falsas entrevistas de trabajo, sirvió para que muchas de sus anteriores víctimas llamaran al programa, aunque solo una de ellas denunció.

Imagen de El programa de Ana Rosa en el que dos periodistas desenmascararon al agresor sexual.

Esta denuncia -y la investigación realizada por el programa- ha resultado ahora crucial para que Agustín Callejo haya sido condenado a 8 años de prisión por la Audiencia Provincial de Madrid.

Anuncios en foros y páginas de búsqueda de empleo

El modus operandi siempre ha sido el mismo. Agustín, o Alberto, como se hacía llamar en los encuentros, utilizaba foros y conocidas páginas de búsqueda de empleo para publicar anuncios de falsas ofertas de trabajo para camareras, masajistas o, como en el caso de la denunciante, de recepcionista en un spa erótico.    

Casi todos estos anuncios contenían este componente erótico y ofrecían un sueldo elevado. Cuando las candidatas llamaban para interesarse por el puesto, una supuesta secretaría, Natalia, que resultó ser el propio detenido, les solicitaba por WhatsApp fotografías de ellas mismas desnudas o con la menor ropa posible.

Posteriormente concertaban una cita con el supuesto jefe para que pudieran conocerse y para que él viera cómo se desenvolvían en el campo de trabajo que solicitaban.

En esa entrevista, el detenido, prevaliéndose de la superioridad que le otorgaba ser el supuesto jefe que decidía si contrataba a las candidatas, y aprovechando la ignorancia y la juventud de las víctimas, intentaba obtener favores sexuales de ellas, tratando de llevar a cabo tocamientos y actos sexuales contra su voluntad. En el caso de la demandante, “Alberto” conseguiría citarse con ella una mañana, cuando no había clientes, en un spa nudista de Madrid donde supuestamente harían una prueba. Una prueba que concluiría con la violación de la joven en repetidas ocasiones.    

El pasado mes de abril, cuatro años después de aquella desgarradora experiencia, la víctima se encontró frente al televisor a su violador, pero esta vez, liberada de su sentimiento de culpa, no dudó en actuar. Su testimonio ha resultado crucial para condenar un depredador sexual que ya en 2017 había sido detenido hasta en cinco ocasiones por este mismo delito y al que otro juzgado investigaba por 24 abusos sexuales a mujeres.

Le aguardan 8 años entre rejas.