Así se alimentarán los robots: se convertirán en carroñeros del metal

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No es el título de una canción de rock duro. Es una previsión que podría convertirse muy pronto en realidad. Según publica Computer World, muy pronto los robots industriales, que mediante la Inteligencia Artificial usurparán muchas de las funciones realizadas por los seres humanos, tendrán que alimentarse. Y lo harán mediante el metal.

Se supone que desarrollarán su trabajo de forma más rápida, precisa y por supuesto, mucho más barata que los humanos, pero, como hacemos nosotros, tendrán que alimentarse. Comerán metal. Según publica el citado medio, que difunde un articulo realizada por Medium, los investigadores de la Universidad de Pensilvania auguran un futuro en el que los robots se convertirán en carroñeros de metal y de aire. Ello resolvería uno de los dilemas más importantes a los que se enfrentan las futuras fábricas: cómo alimentar un dispositivo que se movería sin añadir masa y peso, algo que ocurriría si se alimentaran de baterías voluminosas. El vídeo que acompaña a estas líneas lo explica muy bien.

Los expertos norteamericanos proponen la búsqueda de energía en las superficies metálicas que atraviesa un robot de forma electromagnética, transformando el material conseguido en energía, mediante un proceso puramente químico.

La única desventaja del sistema es que los robots no son cuidadosos a la hora de comer y dejan una estela de óxido

“Los robots y la electrónica obtendrían energía de grandes volúmenes de material denso en energía, sin tener que llevar el material encima”, afirman los investigadores en un artículo que han publicado también en ACS Energy Letters. El proceso equivaldría a comer metal, rompiendo sus enlaces químicos para obtener energía como hacemos nosotros con la comida”.

La investigación sobre robótica se enfrenta a un problema. La computación cada vez se adapta mejor a la miniaturización, pero no ocurrre lo mismo con el almacenamiento de las baterías, que cada vez deberían ser más grandes para poder suministrar más energía. Es el caso de los nanodispositivos. Se ha estudiado la posibilidad de utilizar la energía ambiental, pero no resulta tan efectiva como las baterías tradicionales por la mayor lentitud que se precisa para conseguir acumularla.

Si los robots se alimentaran de metal, se replicaría una batería de alta densidad de energía. El metal es mucho más denso que la química de la batería. .

Los investigadores han desarrollado un sistema de alimentación mediante el uso de una esponja electrolítica de hidrogel que remolca el robot. Se requiere un cátodo arrastrado por la superficie que extrae los amperios de la fuente de combustible de metales como el acero o el aluminio. El único problema es que las máquinas no son muy cuidadosas a la hora de comer y dejan una “capa microscópica de óxido en su estela”

Aún así, el sistema ofrece múltiples ventajas para suministrar energía a los robots: “Nuestro sistema limpiador de aire y metal tiene una densidad de potencia que es diez veces mejor que la de las mejores cosechadoras, hasta el punto de que podemos competir contra las baterías”, afirma James Pikul, profesor asistente del Departamento de Ingeniería Mecánica y Mecánica Aplicada de la Universidad de Pensilvania.

También, añade, según recoge el artículo de Medium publicado por Computer Wiorld, lo siguiente: “Está usando la química de las baterías, pero no tiene el peso asociado porque esos productos químicos se toman del medio ambiente. No obstante, este método también es potencialmente mejor que la química existente de las baterías de iones de litio. Por eso, llegará el día en que un robot que necesite recargar sus baterías sólo necesitará encontrar algo de aluminio para ‘comer”.