Hace algo más de dos meses, las intensas lluvias e inundaciones dejaron a su paso hogares destruidos, negocios paralizados y familias enteras luchando por recuperar una mínima normalidad en la zona sureste de Valencia.
Y una gestión, tanto autonómica como central, muy criticada. A nivel estatal, el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido criticado duramente por su aparente indiferencia y falta de acción ante esta tragedia.
La polémica ha alcanzado su punto álgido esta Navidad cuando se ha revelado que el presidente del Gobierno, lejos de estar presente para coordinar o supervisar las ayudas, ha preferido disfrutar de unas vacaciones de esquí junto a su familia en un lujoso hotel de los Pirineos.
Este comportamiento no solo ha indignado a los afectados, sino que también ha expuesto lo que muchos consideran una grave falta de empatía y compromiso por parte del líder del Ejecutivo.
Una visita fugaz y llena de tensión
Pedro Sánchez sólo visitó brevemente una de las zonas afectadas por la DANA: Paiporta. Su presencia, en lugar de generar apoyo o consuelo, fue recibida con abucheos, insultos e incluso lanzamientos de barro por parte de vecinos indignados. Este incidente obligó al presidente a salir escoltado, dejando una imagen de desconexión total con la realidad de las personas afectadas.
En Paiporta, los ciudadanos le exigieron respuestas sobre las ayudas prometidas, que hasta la fecha han llegado a cuentagotas. "Vinieron a hacerse la foto y se fueron, pero aquí seguimos igual, sin soluciones," declaró una vecina que perdió su casa debido a las inundaciones. Las críticas no solo provinieron de los afectados, sino también de las asociaciones locales y algunos líderes políticos, quienes calificaron la visita como un gesto vacío y tardío.
Escasas ayudas y una gestión cuestionada
Una de las mayores quejas de los damnificados es la lentitud y la escasez de las ayudas económicas anunciadas por el Gobierno. Aunque se prometieron fondos para la reconstrucción de infraestructuras, compensaciones a los damnificados y apoyo a los negocios afectados, la realidad es que apenas un pequeño porcentaje de esas ayudas se ha materializado.
Los procesos burocráticos y la falta de coordinación entre las administraciones han sido algunos de los principales obstáculos. Muchas familias denuncian que, a pesar de haber presentado toda la documentación requerida, siguen esperando una respuesta. Mientras tanto, continúan viviendo en condiciones precarias o dependiendo de la solidaridad de vecinos y organizaciones benéficas.
"Nos sentimos abandonados. Prometieron que no nos dejarían solos, pero aquí estamos, olvidados y sin futuro," lamentó un comerciante cuya tienda quedó destruida tras las inundaciones.
El contraste con las vacaciones del presidente
Mientras los afectados por la DANA luchaban por salir adelante, Pedro Sánchez y su familia disfrutaban de unas vacaciones de lujo en la nieve. Según recientes informaciones publicadas, el presidente se hospedó en un exclusivo hotel con tarifas que alcanzan los 200 euros por noche. Además, fue fotografiado practicando esquí y realizando compras navideñas en un ambiente completamente ajeno a la crisis que enfrentan miles de ciudadanos.
Este comportamiento que ha generado una oleada de indignación en las redes sociales y entre la opinión pública. Muchos lo han acusado de desinterés y falta de sensibilidad hacia las personas que lo han perdido todo. "Mientras nosotros luchamos por reconstruir nuestras vidas, él se divierte en la nieve. Es inaceptable," afirmó un vecino de Valencia afectado por la DANA a los medios presentes.
Las prioridades cuestionadas
La gestión de Pedro Sánchez también ha sido criticada por su apretada agenda internacional, que ha dado prioridad a viajes al extranjero en lugar de atender la emergencia en Valencia. Durante los meses posteriores a la DANA, el presidente visitó Rabat, Bakú y Brasil, entre otros destinos, pero no encontró tiempo para regresar a las zonas afectadas.
Esta falta de presencia ha contrastado con el apoyo que esperaban los damnificados. En un momento en el que la población demandaba liderazgo y acción, el presidente ha optado por delegar las responsabilidades a otros miembros de su gabinete, una decisión que no ha sido bien recibida ni por la ciudadanía ni por la oposición.
Que no ha tardado en aprovechar la situación para criticar duramente al Gobierno. Líderes de diferentes partidos calificaron la gestión de la DANA como "una muestra de incompetencia y falta de empatía". También han criticado que las prioridades del presidente estaban claramente alejadas de las necesidades de los ciudadanos.
Por su parte, organizaciones sociales y ONG’s que han trabajado en la zona afectada han demandado mayor compromiso y celeridad en la entrega de ayudas.
Un legado de indiferencia
El año 2024 quedara marcado por la falta de acción y sensibilidad del Gobierno ante una de las peores crisis climáticas que ha vivido la Comunidad Valenciana en los últimos tiempos. Los afectados por la DANA continúan luchando por recuperar sus vidas, mientras la gestión de Pedro Sánchez es vista por muchos como un ejemplo de cómo no actuar en tiempos de crisis.
Las promesas incumplidas, la lentitud en la entrega de ayudas y el contraste entre la tragedia de los damnificados y las vacaciones del presidente en la nieve han dejado una huella imborrable. Para los ciudadanos de Valencia, el 2024 no solo fue el año de la DANA, sino también el año en el que se sintieron abandonados por su propio Gobierno.