Las rocambolescas historias del ciclista octogenario detenido por la Guardia Civil y el cumpleaños de las jovencitas en plena calle

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Aunque las calles de España parecen congelasdas y hasta los patos de los estanques vuelan por algunas zonas de Madrid, hay personas que se están saltando las reglas del confinamiento, y las hay de todo tipo y condición.

Matrimonios que ponen en peligro a los abuelos sanos invitándoles a comer a casa, personas que alquilan perros a sus vecinos para poder salir a la calle, algunos guasones que pasean a una codorniz o a un gato atados de un cuerda. Normalmente, eran otros los que los grababan, lo nunca visto es que presumieran de ello e intentaran conseguir likes en las redes sociales.

En La Rioja se ha denunciado a tres jóvenes – dos de ellas menores – y a dos mujeres por incumplir las restricciones de movilidad decretadas con el estado de alarma. Estas cinco personas se encontraban en una calle de Alfaro (La Rioja) celebrando el cumpleaños de una de las jóvenes.

Durante el tiempo que permanecieron en la vía pública, incumplieron de manera consciente el confinamiento obligado por el estado de alarma. Mientras  escuchaban música y consumían bebidas alcohólicas, se grabaron un vídeo que acaba con la protagonista de la fiesta soplando las velas y cantando el cumpleaños feliz. Las denunciadas subieron el vídeo de la fiesta que habían celebrado a dos conocidas redes sociales, sin ser conscientes de que sus “likes” acabarían convirtiéndose en denuncias por las que se enfrentan a una multa de 601 a 30.000 euros.

El ciclista octogenario detenido en Coruña

Pero el caso más sorprendente quiza sea el de un ciclista de 82 años, denunciado por la Guardia Civil por no respetar el confinamiento obligado por la declaración del estado de alarma. Al ser identificado, el ciclista octogenario alegó a los agentes de la Guardia Civil que había salido a hacer la compra y que ya regresaba a su domicilio. Para asegurar su vuelta, los agentes le acompañaron hasta su supuesto domicilio, donde la familia que vive se sorprendió y manifestó que no conocía al denunciado.

En ese momento, el denunciado reconoció que en realidad vive a 10 kilómetros de donde fue identificado y que, a pesar de conocer la obligación de quedarse en casa, suele salir a practicar este deporte cada domingo.

Tras ser denunciado, la Guardia Civil le escoltó hasta que finalmente llegó a su verdadero domicilio. Los hechos han tenido lugar en la carretera AC-840 a la altura de Melide (A Coruña).