Experta en Terrorismo Internacional y en la lucha contra Daesh.
Profesora de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Málaga, abogada en ejercicio, mediadora de conflictos. Medalla al Mérito Policial con distintivo blanco concedida por la Comisaría General de Información de Policía Nacional (2019).
La expansión de Moscú, apoyada en estas dos organizaciones militares, por África continúa avanzando sin oposición. ¿Pero cómo actúan cada una de ellas?
Rusia aspira a hacerse con todo África Central y el Sahel y disponer de un pasillo que conecte el Océano Indico con el Atlántico a través de bases militares.
Malí es un país esencial para detener la inmigración irregular, el terrorismo y el crimen organizado que llega a Europa. Rusia, China, Irán y Turquía se reparten el Sahel.
Cabe preguntarse si merece la pena para España que se elimine la verja. Y en tal caso, cuáles serían las garantías que deberían dar Reino Unido y Gibraltar.
Rusia ha llegado a un acuerdo con Chad tras la visita de su presidente a Moscú. Este país se suma a Mali, Burkina y Níger, a los que llegaron los rusos tras golpes de Estado.
El nuevo conflicto en el mar Rojo podría convertirse en una nueva catástrofe en el caso de Yemen, además que podría eclipsar el que enfrenta a Rusia y Ucrania, de lo que Moscú sería el gran beneficiario.
África se encuentra en un punto de inflexión crucial en su historia y enfrenta desafíos complejos como conflictos armados, terrorismo, separatismo, pandemias, crisis humanitarias.
Las fuerzas de Azawad han declarado la guerra al Gobierno de Bamako y están preparadas para repeler cualquier agresión de Wagner y del ejército maliense.
En una declaración conjunta, Moscú se compromete a ayudar a los países africanos a "obtener reparación por el daño económico y humanitario causado por las políticas coloniales" de Occidente.
Níger se convertiría en el tercer país del Sahel en estar gobernado por juntas militares, lo que podría ser una bomba explosiva contra el Mediterráneo.
Los países africanos continuarán teniendo relaciones con Rusia con o sin Wagner visto el apoyo mostrado por la mayoría de lideres africanos a Putin después de la pasada insurrección.
El país africano ya no quiere tener un Observador que pueda denunciar las detenciones, torturas y muertes cometidas contra los civiles por Wagner o por la FAMA, como ocurrió en Moura.
Algunos analistas consideran que se mantendrá al tratarse de una cuestión de Estado. Otros creen que se puede revertir, algo que está poniendo nervioso a Marruecos.
Sin una estrategia clara en la lucha contra el terrorismo que actúe en todos sus frentes es imposible vencer al yihadismo, que seguirá extendiéndose por todo el Sahel sin oposición.
Existe el riesgo de que los errores que se produjeron en el Sahel en la lucha contra estos grupos yihadistas sean replicados tanto por los países costeros como por los europeos.