Seguridad alimentaria: 10 trucos para comprar y disfrutar el mejor roscón artesano

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roscon de reyes

La tradición del roscón de Reyes se remonta según algunos expertos a los tiempos de las saturnales romanas, aunque otros cifran sus orígenes en el siglo III después de Cristo. Pocos son los hogares donde el rey de los bollos o el bollo de los Reyes, como se conoce en Portugal, no campe a sus anchas en las mesas durante el comienzo de este año. Escudo Digital se ha puesto en contacto con Juan Antonio Martín, presidente del gremio de artesanos pasteleros de Madrid, quien nos ha dado los trucos para hacernos este año con el roscón de Reyes más sano, delicioso, apetitoso y nutritivo. Ahí van…

1.-No han de ir ni en plástico ni en caja

Un buen roscón artesano no está protegido ni por un plástico ni por una caja en la tienda donde lo adquirimos. Si lo lleva en el establecimiento es porque lo han hecho para que dure más. El buen roscón artesano está realizado para consumir de hoy para hoy, o a lo sumo en 48 horas. Nos lo envolverán con papel y cordón o nos lo tendrán que meter en una caja en el momento en el que lo hemos pedido o elegido, no antes.

2.-Si el roscón es de nata, ha de estar conservado en frío

Desconfíe de los establecimientos donde el roscón de nata no está conservado en una nevera o refrigerador. La nata no puede estar más de dos horas a una temperatura superior a 24 grados, se estropea. Y si no se estropea es que no es nata auténtica, aunque pueda ser un producto lácteo lo que lleva en su interior.

3.-El paladar, el mejor detector de calidad

Las grasas con las que se elabora el roscón no deben dejar rastros en el paladar. Tienen que ser ligeras, ofrecer una sensación de fluidez, y eso se consigue con la utilización de grasas buenas, con una temperatura inferior a los 36º, que es la de las grasas nobles. Si no es así y el grado de fluidez es de 40º o 45º lo notaremos. Quedan restos en el paladar, y nos sentiremos empachados.

4.-El aspecto no suele engañar, confíe en la vista

Si un roscón es bonito, redondo lustroso, apetitoso a la vista, normalmente estará bueno. En este caso, señala Juan Antonio Martín, “nos tiene que entrar por los ojos”.

5.-Desconfíe de las gangas

Comprar un roscón artesano no es mucho más caro que adquirirlo en grandes superficies. Un roscón pequeño puede costar cinco o seis euros en un supermercado, y en una pastelería entre ocho y nueve euros y medio, afirma el presidente del gremio de pasteleros de Madrid, “menos del doble. ¿Por qué somos más caros? Porque un pastelero se pierde siempre la cabalgata de Reyes, está trabajando toda la noche para ofrecer un producto fresco. No lo ha hecho para que dure durante una jornada normal el 15 de agosto, como sí han hecho otros, que los congelan o les añaden conservantes. Los dueños de un obrador no duermen en toda la noche de Reyes, a lo sumo dos horas, se duchan y vuelven a trabajar. Y eso tiene un precio”.

6.-Con leche ni caliente ni fría, uno de los mejores trucos para consumir el roscón de Reyes

Si se compra un roscón para compartir con mucha gente, la nata es tal vez la mejor opción, pero si es para darse el festín uno solo o en pareja, el consejo es consumirlo sin nata, combinado con leche a 18ºo 20º grados centígrados. El placer de diluir la masa al mojarlo o mezclarlo en la boca con la leche es inmenso.

7.-Con frutas escarchadas, porque si no, no es roscón

Hay pastelerías que están intentando poner de moda el roscón sobrio, sin adornos, recurriendo a dudosos argumentos de tipo histórico. No es así. Además es un motivo de diversión para los mayores y los pequeños que intentan averiguar bajo que color está la sorpresa. Te guste o no la fruta escarchada, te vayas a comer la verde o la roja, el roscón ha de estar adornado.

8.-El volumen y la esponjosidad justa, uno de los trucos más importantes de un buen roscón de Reyes

El roscón ha de tener un volumen o altura conseguida durante la cocción de tipo medio. Por debajo de la altura tendrá la miga apelmazada, y si está demasiado hinchado habrá fermentado demasiado y estaremos perdiendo gran parte de los sabores y los aromas.

9.-El regalito tiene su importancia, pero sin exagerar: no al roscón para ludópatas

Cuanto más grande y más bonito mejor. Juan Antonio Martín está en contra de las prácticas de una pastelería de la zona de León que introduce vales por grandes cantidades de dinero: “No es ni ético ni estético, se desvirtúa una tradición. Se corrompe. El roscón no se ha hecho para destrozarlo buscando dinero”. Algunos grandes establecimientos están introduciendo también joyas, diamantes, etc … El roscón se ha hecho para disfrutar de una experiencia tradicional lúdica de tipo gastronómico, no para jugar a la lotería.

10.-Intentar respetar aquello de que quien encuentra la sorpresa paga el roscón

En el mus no se juega dinero, ni en el roscón tampoco. El rito de abrirlo y encontrar la sorpresa es lo más parecido a este juego de mesa, donde quien pierde, a lo sumo, paga las consumiciones. El gremio de pasteleros recomienda mantener una tradición en la que se gana y se pierde a la vez, como en la vida, y con sentido del humor. ¡Feliz noche de Reyes, y a disfrutar de un buen roscón!