Por el Dr. Félix López

Cómo evitar las caídas en el hogar, ahora que no salimos de casa

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caía en el hogar

Durante el estado de alarma estamos obligados a permanecer en nuestros hogares, pero tampoco conviene olvidar que – según las estadísticas anuales -, en España suceden más accidentes domésticos que de tráfico.  Y de todos los posibles accidentes, los más comunes son las caídas, que causan cada año más de 2.500 muertes.

Por otro lado, las urgencias no son en estos momentos nada recomendables. En estos días debemos evitar la saturación de los servicios de urgencias y asimismo evitar el riesgo de exponernos a patógenos hospitalarios al salir de nuestro entorno.

Así que les detallaremos a continuación quienes son más propensos a padecer este tipo de accidentes, el lugar de la casa donde más “tropezamos” y cómo podemos prevenirlos. También el Dr. Félix López nos aconseja lo que debemos hacer en caso de no evitar las caídas y si podemos tratarlo nosotros mismos o es necesario acudir a un centro médico.

Más del 3% de la población sufrió alguna lesión hogareña o en su tiempo de ocio durante el último año, siendo el 57% de los casos mujeres. Por grupos de edad, los mayores de 65 son el grupo que con más frecuencia padece estos accidentes, seguidos de los niños de menos de 5 años.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más de 8,7 millones de habitantes son mayores de 65 años. Es decir, el 18,8 % de la población, por lo que extremar las medidas de prevención sería lo más recomendado en este grupo de riesgo para evitar caídas evitables.

Los datos del INE revelan también que anualmente mueren alrededor de 2.500 personas de 65 o más años debido a caídas accidentales, el 58% de ellas dentro de sus hogares. Los principales escenarios donde se producen los accidentes en el hogar son, por este orden: la cocina, el cuarto de baño, el dormitorio, la sala de estar y el jardín

De todos los accidentes que nos suelen ocurrir en el domicilio como quemaduras, atragantamientos, intoxicaciones y daños musculoesqueléticos;  las caídas y golpes son los más frecuentes y es en ellos en los que nos centraremos.

Las causas más frecuentes de las caídas y golpes

• Suelos resbaladizos por el aceite, agua, ceras, jabones o productos de limpieza, etc.

• Existencia de huecos abiertos y mal protegidos

• Existencia de desniveles como escaleras, embellecedores o tapajuntas en suelos.

• Utilización de elementos inadecuados para alcanzar objetos (sillas en lugar de escaleras).

• Evitar colocar cables u objetos en zonas de paso, como silla, alfombras o juguetes en pasillos.

Como prevenirlas:

• Mantener el suelo libre de obstáculos.

• Tener una buena iluminación en la casa, especialmente en pasillos y escaleras.

• Contar con un interruptor de luz cerca de la cama y encenderla siempre antes de levantarse, así como colocar una luz de posicionamiento en el trayecto de la cama al cuarto de baño, ya que muchas caídas son al levantarse para ir al baño desde la cama.

• Evitar tener las superficies resbaladizas.

• En el cuarto de baño, usar alfombrillas para no resbalarse tanto dentro como fuera del plato de ducha y sustituir bañera por plato de ducha siempre que sea posible, especialmente en personas adultas y/o con dificultad de movilidad.

• Instalar barras de apoyo tanto en la zona de la ducha como cerca del inodoro y del lavabo.

• Revisar las barandillas de las escaleras para que estén a una altura correcta.

• No utilizar escaleras defectuosas ni sillas para acceder a lugares altos.

• Tener la cama a una altura razonable, ni muy baja ni muy alta, para que nos sea fácil y cómodo la entrada y salida.

• Evitar guardar ropa y objetos de uso cotidiano en partes de armarios a las que sea difícil acceder

• Evitar tener alargadores, cables o alfombras por el suelo

Como actuar en caso de sufrir una caída o golpe:

Para levantarse, si no hay nadie que te pueda ayudar y eres capaz de hacerlo, debes de girarte hasta colocarse boca abajo. De esta posición pasar a una postura de gatero y localizar algún elemento de apoyo al que nos acercaremos para levantarnos apoyándonos sobre él. Tras esto, es recomendable descansar unos segundos para evitar el riesgo de mareos y una nueva caída.

Si eres capaz de incorporarte y puedes caminar, lo más normal es que no tengas ninguna lesión de importancia en los miembros inferiores. Si el traumatismo ha sido en los miembros superiores intenta moverlos para evaluar daños. Si puedes hacerlo, seguramente no haya ninguna lesión de importancia tampoco.  Si por el contrario el traumatismo ha sido en el tórax, intenta hacer una respiración profunda e intenta aguantar la respiración 10 segundos, seguramente sea solo la contusión o el golpe.

Si puedes apoyar o mover alguna zona del cuerpo, pero con dolor, tendrás que evaluar lo siguiente:

– Si tienes un hematoma o inflamación local, pero puedes mover la zona: aplica hielo como analgésico y antiinflamatorio y aplica algún analgésico tópico (pomada antinflamatoria) del botiquín casero siempre que no haya herida asociada o en su defecto algún analgésico por vía oral. Ten calma y evalúa cómo evoluciona en las siguientes 24-48 horas. Si ves que se estabiliza o mejora seguramente solo sea el golpe o la contusión. Si por el contrario empeora, deberás acudir a algún centro médico para su evaluación.

– Si al intentar mover la zona contundida esta esta dolorida e inflamada. Intenta realizar una inmovilización de la zona afectada. En miembros superiores usa un pañuelo grande, bufanda o chal a modo de cabestrillo. En miembros inferiores realiza reposo con la pierna en alto y tratar de inmovilizar el miembro con algo a modo de una férula, que la podremos fabricar con alguna tablilla, libro, cartón y esparadrapo o alguna tobillera/rodillera/vendaje local sin excesiva compresión.

– Si vemos que el miembro no está excesivamente inflamado, no hay o hay un leve hematoma y la movilidad es correcta, es poco probable que haya alguna luxación o fractura por lo que lo normal es que se trate de un esguince o contusión. Podríamos dejar 24-48 horas de evolución para comprobar si hay mejoría o estabilización. De no haberla, sí que deberemos ir a una evaluación médica.

– Recuerda siempre ante cualquier traumatismo menor las siglas RICE (arroz en inglés): Reposo local, Hielo local, Compresión local (vendaje, férula) y Elevación del miembro lesionado.

Por el contrario, si ves que es imposible apoyar o incorporarte desde el suelo o movilizar alguna zona de los brazos, así como si observas alguna deformidad de un miembro, síncope o mareo asociado, así como sangrado o herida profusa, debes contactar inmediatamente con algún servicio médico para evaluación de posibles fracturas, luxaciones que requieran de tratamiento médico quirúrgico urgente.

Recuerda que lo más eficaz es la prevención así que ahora que todos tenemos más tiempo en casa, revisa todos los puntos del apartado de prevención  para evitar al máximo caídas innecesarias y no entrar estas  estadísticas.

El Dr. Felix López es traumatólogo y responsable de la Unidad de Terapia Regenerativa Tisular de Blue Healthcare.