El vídeo que conseguirá que no reutilices las mascarillas desechables nunca más

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Mascarilla desechable, experimento grabado en vídeo que muestra la suciedad

Hay una frase hecha muy utilizada en el sector sanitario, pero solo es una broma y no es cierta, salvo supuestamente en el caso de los estropajos y determinadas bacterias: “los mierdicrobios matan a los microbios“. Puede resultar escatológica, pero casi lo es más el vídeo que muestra el experimento realizado por la doctora María Luisa García Alonso en estos tiempos del Covid-19, cuando es obligatorio o preceptivo llevar mascarilla para luchar contra la propagación del virus en toda España.

María Luisa, farmacéutica y directora del laboratorio de Estudios Analíticos Aplicados a la Clínica (EAAC), ha hecho cultivos con muestras de tejido de distintas mascarillas y ha comprobado que el tiempo de uso es determinante a la hora de encontrar más o menos bacterias en su interior. La noticia la publica El Español.

El experimento, difundido en varios programas de televisión y recogido en redes, muestra a las claras que es absurdo intentar protegernos del coronavirus ahorrando en mascarillas y contrayendo otras infecciones que pueden causarnos mucho daño. Para la grabación del vídeo ha usado cinco mascarillas quirúrgicas, de tela y también FP2.

Una de las mascarillas que se muestra en el vídeo parecía un estercolero

Alguna de ellas ha acabado como un estercolero de virus y bacterias. Las imágenes no pueden ser más repugnantes, pero más de uno habrá cambiado sus hábitos al verlas. Cuando muestra la más sucia de todas, la doctora dice: “Miedo me da… Fijaos lo que ha crecido aquí es tan bárbaro que no sé ni qué decir” .

Hay estafilococos, estreptococos, gramnegativos, bacilos y otros contaminantes, incluso, afirma, puede haber hongos. Para el experimento, María Luisa García Alonso utilizó una mascarilla que había usado mientras cantaba durante una hora y media el día de antes; otra que llevaba en el bolso y usa de vez en cuanto; otra nueva; y una que usó un par de veces durante poco tiempo. La más “asquerosa” de todas no era suya, sino de una compañera que la había usado “durante tres semanas todos los días, un mínimo de ocho horas”, y es la que provoca, literalmente, miedo. A continuación la primera parte del vídeo del experimento de las mascarillas.