La inteligencia artificial generativa (Gen AI) está transformando el periodismo a escala global. ¿Cómo lo está haciendo? De múltiples maneras, aunque seguramente la más interesante tenga que ver con que propicia automatizar y optimizar tareas rutinarias y posibilita a los periodistas enfocarse en análisis más profundos.
Desde la redacción de artículos hasta la generación de contenido multimedia, la Gen AI ofrece herramientas muy útiles para mejorar y refinar el flujo de trabajo en las redacciones. Sin embargo, esta adopción tecnológica también plantea desafíos éticos significativos, como el riesgo de la desinformación y la salvaguarda de la propiedad intelectual, lo que pone de relieve la necesidad de construir un equilibrio entre automatización y supervisión humana.
La inteligencia artificial generativa está modificando el periodismo de manera nunca antes concebida ni contemplada, lo que se traduce en que se están redefiniendo procesos y roles en las redacciones. En Europa, por ejemplo, el periódico italiano Il Foglio ha publicado una edición especial creada íntegramente por IA, denominada Il Foglio AI. Este proyecto explora las capacidades de la IA para redactar artículos, titulares y subtítulos, de manera que constata que se puede generar contenido sin intervención directa de periodistas humanos. Aunque el experimento ha puesto de relieve la versatilidad de la tecnología, también plantea interrogantes sobre la profundidad y autenticidad del contenido generado.
Simultáneamente, en España, la integración de la Gen AI en los medios de comunicación ha sido notable. Tanto es así que herramientas como ChatGPT se emplean para automatizar tareas como la redacción de noticias breves, la generación de imágenes y la creación de contenido audiovisual. Además, las redacciones están desarrollando APIs que conectan sistemas de gestión de contenidos (CMS) con motores generativos para optimizar de esta manera la producción de artículos y material multimedia. Sin embargo, el uso de estas tecnologías también ha generado preocupaciones éticas, como el riesgo de que estos instrumentos propicien una posible desinformación, al tiempo que se pone en entredicho la propiedad intelectual de los contenidos con los que estos instrumentos de IA operan.
Atractivos de la Gen AI: analiza grandes volúmenes de datos
A escala internacional, la UNESCO ha destacado tanto las oportunidades como los riesgos asociados con la Gen AI en el periodismo. Por un lado, esta tecnología permite analizar grandes volúmenes de datos y generar borradores de noticias, de manera que agiliza procesos y optimiza recursos. Por otro lado, plantea desafíos significativos, como la creación de deepfakes y la propagación de información inexacta, lo que podría afectar la credibilidad de los medios y la democracia. En países como Estados Unidos, la falta de acuerdos claros sobre derechos de autor ha generado debates sobre el uso de contenido periodístico para entrenar modelos de IA.
En términos de impacto global, la Gen AI está redefiniendo la forma en que se consumen y distribuyen las noticias. En ese sentido, los medios de comunicación están adoptando esta tecnología para personalizar contenido y optimizar la distribución de noticias. Sin embargo, la supervisión humana sigue siendo esencial para garantizar la calidad y la ética periodística. Este equilibrio entre automatización y supervisión humana será clave para el futuro del periodismo en la era digital.
¿Cómo se utiliza Gen AI en el periodismo?
La inteligencia artificial generativa se emplea en el periodismo para automatizar tareas como la redacción de artículos breves, la generación de titulares, la creación de contenido multimedia y el análisis de datos masivos. Por ejemplo, puede preparar borradores de noticias a partir de hechos recopilados, de modo que optimiza el tiempo de los periodistas para labores más analíticas. Además, herramientas como ChatGPT se emplean para personalizar contenidos según las preferencias de los lectores, de manera que facilitan una experiencia informativa más adaptada. Sin embargo, su uso plantea desafíos éticos, como garantizar la precisión, evitar la desinformación y respetar la propiedad intelectual en los contenidos creados.
La función del periodista si la IA puede generar noticias
Aunque la Gen AI puede crear noticias, la función del periodista seguirá siendo indispensable, esencial. Y eso es porque los periodistas aportan pensamiento crítico, perspectiva y una comprensión contextual que las máquinas no pueden replicar completamente. Lo más probable es que el papel de los redactores evolucionará hacia la verificación de hechos, la supervisión ética del contenido generado por IA y la investigación profunda en temas complejos o sensibles. Además, la capacidad de los comunicadores para confeccionar narrativas humanas, realizar entrevistas y garantizar la integridad periodística será clave para mantener la confianza del público en los medios de comunicación. En definitiva, la IA puede ser una herramienta poderosa, pero el juicio y la ética humana serán cruciales.
¿Cómo usar la IA en periodismo?
La inteligencia artificial puede ser una herramienta muy valiosa en el periodismo cuando se usa de manera estratégica y ética. En el caso de medios visuales y audiovisuales, la IA también se emplea para generar gráficos, editar videos o personalizar contenido multimedia para diferentes plataformas. Algunas redacciones incluso están explorando la aplicación de algoritmos para identificar tendencias en tiempo real, lo que agiliza la cobertura de noticias de última hora.
¿Cómo ayuda la IA en el flujo de trabajo del periodista?
La IA puede agilizar varias tareas repetitivas y optimizar el flujo de trabajo en el periodismo. Por ejemplo, herramientas como Otter.ai o Sonix se utilizan para transcribir entrevistas automáticamente, lo que ahorra tiempo y esfuerzos. Los algoritmos de análisis de datos pueden clasificar grandes volúmenes de información, como tendencias en redes sociales, lo que permite ayudar a los periodistas a identificar temas de interés en tiempo real. Además, generadores de texto como ChatGPT o Jasper pueden redactar borradores de noticias, titulares más atractivos o realizar correcciones gramaticales. En medios como Reuters, la IA es clave en la producción de artículos financieros, donde los datos se analizan y transforman en noticias breves con alta eficiencia.
¿Cómo supervisar el uso ético de la IA en el periodismo?
La supervisión ética es crucial para evitar problemas como la desinformación o la propagación de contenido inexacto. Por ejemplo, el Washington Post utiliza IA para personalizar su contenido, pero también tiene equipos humanos que verifican la precisión y relevancia de cada publicación. Un caso notable de supervisión es el de BBC, que emplea algoritmos para identificar tendencias pero garantiza que la edición final de los artículos sea realizada por periodistas humanos. La verificación de hechos, como la realizada por plataformas como FactCheck.org, también puede ser integrada con IA, donde los sistemas automatizan la detección de posibles falsedades, pero las conclusiones finales dependen de expertos humanos. Esto asegura que la ética periodística permanezca intacta en un entorno cada vez más digital.
El caso de éxito de la revista Time al aplicar la Gen AI
La IA ha venido para quedarse y ampliar las posibilidades del periodismo y sus hacedores. En esas coordenadas se enmarca el artículo Why We’re Introducing Generative AI to Time’s Journalism (Por qué introducimos la IA generativa en el periodismo de Time), escrito por Mark Howard y publicado en Time, que anuncia el lanzamiento de Time AI, una plataforma de inteligencia artificial generativa desarrollada en colaboración con Scale AI. Este proyecto busca transformar la manera en que los lectores interactúan con el periodismo, una singladura que se ha estrenado con la cobertura de 'La persona del año 2024'. Según Howard, esta iniciativa “combina el legado de información confiable de Time con la tecnología de vanguardia de Scale, lo que establece un nuevo estándar para la narración personalizada e inmersiva”.
Entre las características clave de Time AI, se incluye un AI Toolbar interactivo. Se trata de una traducción automática de artículos a varios idiomas, resúmenes personalizables y un sistema de voz para conversaciones interactivas. Jason Droege, director de Estrategia de Scale AI, destaca que la plataforma “muestra cómo la IA generativa puede amplificar el compromiso, ampliar la accesibilidad y fomentar conexiones más profundas entre las personas y el contenido que consumen”. También se han incorporado salvaguardas para garantizar un uso ético de la tecnología, alineado con los estándares editoriales de la revista.
Howard, quien lleva más de 25 años en la industria editorial, menciona su vínculo personal con Time, ya que su padre trabajó en la revista y las conversaciones y hasta discusiones sobre ‘La persona del año’ eran una tradición en su hogar. Desde que se unió a Time, este profesional ha trabajado en alianzas estratégicas para explorar cómo la IA puede transformar el periodismo. “Estas colaboraciones son emocionantes, pero también nos desafían a mantenernos fieles a nuestra misión principal: ser una voz confiable en un panorama mediático saturado de información y desinformación”, afirma.
Según Howard, esta iniciativa no solo consiste en la adopción de nuevas tecnologías, sino que representa un esfuerzo por “establecer un nuevo estándar sobre cómo la IA y los medios pueden confluir de manera responsable”. En el futuro, Time planea seguir perfeccionando la plataforma para ofrecer experiencias aún más personalizadas y accesibles.
En definitiva, encontrar un equilibrio entre el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa y la preservación del factor humano es crucial para el futuro del periodismo. La Gen AI puede aumentar la eficiencia en tareas rutinarias y complejas, permitiendo a los periodistas dedicar más tiempo a investigaciones profundas y análisis críticos. Sin embargo, es el conocimiento, la intuición, la compasión y la valentía de los periodistas lo que permite construir narrativas que realmente impactan y conmueven a la sociedad, y provocan las condiciones para transformarla.
Este equilibrio no solo optimiza el flujo de trabajo, sino que también garantiza que el periodismo siga siendo una fuerza activa en la defensa de los derechos humanos, la conciencia social y la justicia. Al integrar la Gen AI de manera ética y responsable, las redacciones pueden fomentar una mayor accesibilidad y personalización del contenido, al tiempo que mantienen la integridad y la credibilidad del periodismo.